sábado, 17 de diciembre de 2011

Insultos a Ariel Ortega 1994

Mayo de 1994. En una nota a pura felicidad por la actuación de su hijo Ariel en la Bombonera, Don José Antonio Ortega confiesa con algo de tristeza que tuvo que dejar de ir a la cancha a ver a su hijo. ¿Por qué se preguntará usted amigo Passucci? ¿Por qué si su hijo era uno de los ídolos de River? Por los insultos de la gente cada vez que no le salía bien una jugada.
Comienzos difíciles los de Ortega con el Jugador -1. Tan así que su padre se llegó a tomar a golpes de puño y tuvo que ser separado por directivos del club de Núñez, calculamos en plena platea del Monumental.
El hincha de River y su hostilidad para con sus colores pero también para con sus ídolos.
Pero la enseñanza que nos deja este documento es que Funes Mori tiene todavía posibilidades de rehacer su carrera en ese club. Será clave que su padre, que también se agarró a trompadas en la platea de River en enero de 2012 por defender a su hijo de los insultos, deje de ir a la cancha.  
Fuente: revista El Gráfico número 3891 correspondiente al 3 de mayo de 1994.

viernes, 16 de diciembre de 2011

El día internacional del hincha de River es el día internacional del hipócrita

Desde su inauguración hace apenas un par de años, el día internacional del hincha de River toma cada vez mayor trascendencia. Ojo, no es que el mundo se rinda a sus pies ni mucho menos. Sólo que algunos medios de comunicación, más precisamente la Corpo de River, arenga a tres manos para seguir construyendo una realidad paralela.  ¿Qué se busca exactamente en esta oportunidad? Mostrar al simpatizante millonario como alguien agradecido y que quiere honrar al probablemente mayor ídolo que vistió camiseta de River: Ángel Amadeo Labruna. Pero, lamentamos informar una vez más, que no todo lo que brilla es oro. El hincha de River no sólo es bastante desagradecido sino algo peor: es muy hipócrita.
Hipócrita es todo aquel que actúa con hipocresía. Según el diccionario de la Real Academia Española, la hipocresía es fingir cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan. Eso es el hincha de River. Alguien que ahora, de repente, finge un sentimiento de amor hacia Labruna poniendo su fecha de nacimiento como el día internacional del hincha de River, pero que cuando tuvo la oportunidad de demostrarle todo su cariño y respeto, no sólo no lo hizo sino que hasta eligió el camino contrario: atacarlo, herirlo, insultarlo, humillarlo. De muchas y variadas formas, pero todas con algo en común: lastimar a Labruna.
No nos vamos a poner a defender a Angelito, faltaba más (?), pero si algo tenemos que reconocer es que este tipo destiló River por cada uno de sus poros. Un tipo que se puso la camiseta millonaria durante 20 años, contabilizando 515 partidos oficiales. Máximo goleador de la institución de Núñez y máximo goleador en la historia del superclásico. Una gloria riverplatense que fue multiampeón como jugador de la recordada Máquina y también como director técnico, siendo el encargado de acabar con la sequía de 18 años sin campeonatos. Labruna entraba a la Bombonera y no se tapaba la nariz para vender humo. El Feo se tapaba la nariz frente al Jugador Nro. 12 porque así lo sentía su corazón. La cancha de Boca se le venía encima y Labruna se plantaba tirando cortes de manga hacia Casa Amarilla. 
Bueno, a ese tipo, los hinchas de River, los que supuestamente son agradecidos y respetuosos de sus ídolos, se cansaron de insultarlo.
Si usted es hincha de River y no quiere morirse de vergüenza, le recomendamos de todo corazón no seguir leyendo. Háganos caso.


21 de Abril de 1981, estadio Monumental. Una prueba más de lo que son capaces de hacer los hinchas de River ante un revés deportivo. En ocasión de uno de sus tantas eliminaciones de Copa Libertadores, en lugar de alentar en las malas, agredieron al DT de su equipo, Ángel Labruna, sí, a Labruna, arrojando monedas y cantando “Toto Lorenzo” en clara postura de provocarlo y humillarlo. 
Repetimos para que no queden dudas. Los hinchas de River se ensañaron con el Feo. Realmente no encontramos palabras para describir semejante actitud. El Jugador -1 en su máxima expresión.
Fuente: revista El Gráfico número 3212, correspondiente al 28 de abril de 1981.

Abril de 1981. Tras perder por goleada en la Bombonera contra el Boca de Maradona y Brindisi, le preguntan a Labruna cuáles eran los tres problemas esenciales de aquel River. Y el director técnico no duda en mencionar la falta de gol, las lesiones y... (redoblantes por favor)... la falta de apoyo de los hinchas de River.
Sí señores, una vez más, la falta de apoyo del Jugador -1 es tema de conversación en boca de una figura millonaria. En este caso, en boca del Feo, probablemente el mayor ídolo en la historia de River. Que Labruna tenga pedir por favor que los hinchas apoyen es casi una declaración de principios de cómo es el hincha millonario. Ojo, un hincha que venía de ser tricampeón.
Fuente: revista El Gráfico número 3210, correspondiente al 14 de abril de 1981.

6 de julio de 1980, cancha de Vélez. Labruna siempre fue hostigado e insultado por la platea de River. Pero por la popular también. En el Metro 80, por no poner al uruguayo Carrasco contra Vélez, fue silbado e insultado en masa por toda la hinchada de River. Un momento tremendo en el que Labruna hasta le cointestó con gestos en el campo de juego y con declaraciones lapidarias en los vestuarios.
Fuente: revista El Gráfico número 3170 correspondiente al 8 de julio de 1980.

Septiembre de 1980. Insultarlo a Labruna en un estadio es una mancha indeleble en el Jugador -1. Ahora, que un hincha de River sea capaz de ir hasta la casa del Feo y tirarle alquitrán en la puerta por no darle cabida a Carrasco en el equipo, es un disparate. Justo a Labruna hacerle eso. Hay que ser desagradecido eh...
Fuente: revista El Gráfico número 3180 correspondiente al 16 de septiembre de 1980.

17 de mayo de 1981, estadio Monumental. River perdió 5 a 2 contra Instituto y el horno no estuvo para bollos. Tercera caída consecutiva que terminó en monedazos a los jugadores y una toma del Hall para insultar a Labruna y pedirle la renuncia. Lo que habrá sufrido Angelito esa tarde.
Fuente: revista River número 1894 correspondiente al 19 de mayo de 1981.

Labruna falleció el 19 de septiembre de 1983 y sus restos fueron velados en el mismo estadio Monumental. Las últimas campañas como director técnico de Talleres y Argentinos fueron más que aceptables, pero el sueño de su vida era volver a dirigir a River. Volver a sacarlo campeón y por qué no, volver para reconciliarse de una vez por todas con la hinchada millonaria. No pudo ser. 

jueves, 15 de diciembre de 2011

Ya se acerca Nochebuena, ya se acerca Navidad...

Durante este año, hemos visto al hincha millonario dar interminables muestra de enojo: se quedó mudo en la Bombonera, silbó a su equipo, tiró proyectiles, invadió una cancha para pegarle a sus jugadores, hizo banderazos de la bronca, copó hoteles tirando bombas de estruendo contra rivales, rompió su estadio, dejó boleterías vacías, devolvió entradas en la B y hasta amagó a tomar el Hall pero no se animó. Lo que se dice un año movidito. Y no es para menos. Pero si el hincha de River creyó que en 2011 no le podían pasar cosas peores, lamentamos informarle que se equivoca. ¿De qué estamos hablando exactamente? Del Especial de Navidad de La Passucci. Nuestro regalo de fin de año para el hincha de River. De corazón (?).
Tras una votación unánime, tenemos el honor de informar que los 12 Apóstoles han aceptado trabajar doble turno de acá hasta la Navidad para disfrutar de diez días que darán forma a una saga épica (?) para terminar de arruinarle el 2011 al hincha de River.
Y no vamos a poner chucherías baratas como los silbidos a Griguol o al River subcampeón 1992. No señor. Nada de los insultos a Carucha Corti ni los monedazos al Conejo Tarantini. Vamos ir a fondo con material clasificado y jamás visto. Verdaderas joyas. De ese que tanto nos gustan. Y de esas que usted amigo Passucci, tiene la obligación moral de difundir a diestra y siniestra. Para que todos sepamos la verdad. Y lo más importante, para que todos pasemos una Navidad inolvidable.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Hoy te silbo y te insulto. Dentro de 25 años te homenajeo

En La Passucci estamos viendo con mucho asombro el evento que algunas agrupaciones de River se encargaron de organizar para este miércoles 14 de diciembre de 2011: un homenaje al plantel riverplatense campeón de la única Copa Intercontinental del club de Núñez. Y la íbamos a dejar pasar porque pobrecitos, algo tienen que festejar. Pero tanta hipocresía junta es inadmisible. La verdad, no lo podemos creer.
¿Hinchas de River van a homenajear? ¿A quiénes? ¿A los que no bancaron, chiflaron y hasta insultaron hace 25 años? ¿En serio estamos hablando de un homenaje a los mismos jugadores que tuvieron que ver sus tribunas vacías y en silencio durante el año más glorioso de la historia millonaria? Por Dios... Primero deberían pedirle perdón a ese grupo de jugadores.
Un plantel de River que tocó el cielo con las manos en 1986 pero que venía armándose uno o dos años antes y que como manda la historia, tuvo que arreglárselas sin el apoyo de sus hinchas. A ver, que empiecen a desfilar los testimonios. Pero nada de elegir a un pibito de las inferiores que mande fruta. Que hablen los referentes de ese River dorado:

Al arco, Nery Pumpido que en enero de 1987, días después de Japón, sospechaba que el plateísta de River no lo quería. Pero para marzo de ese año, la situación se hizo tan insostenible que la revista El Gráfico salió a defender al arquero campeón del mundo. Un arquero que le hizo ganar varios y trascendentales partidos a ese River.

Fuente: revista El Gráfico número 3510 correspondiente al 13 de enero de 1987.


Fuente: revista El Gráfico número 3517 correspondiente al 3 de marzo de 1987.

En la defensa, nos vamos a dar un gran gusto y que Judas hable sobre cómo lo insultaban a él y a su amigo:
Fuente: revista El Gráfico número 3517 correspondiente al 3 de marzo de 1987.

En el mediocampo, vamos con un ídolo, un símbolo. El Tolo Gallego sin filtro a la hora de hablar del público de River, especialmente cuando está de local: "hacés dos pases mal y se te vienen encima". Entre parentésis, pobre Flaco Bulleri, con lo bien que le pegaba a la pelota en movimiento:
Fuente: revista El Gráfico número 3417 correspondiente al 2 de abril de 1985.

Otro jugador clave por aquellos años fue Héctor Enrique. Pobre Enrique, cruelmente discriminado por los simpatizantes millonarios ¿Y por qué lo discriminaban? Por su color de piel y su origen humilde. Sin palabras:
Fuente: revista El Gráfico número 3641 correspondiente al 18 de julio de 1989.

El Bambino Veira no comió vidrio y tras la goleada de River a Boca en 1984 tuvo que decir las cosas tal como sucedieron. En la cancha, Boca perdió 4 a 1. En las tribunas del Monumental, el Jugador Nro. 12 ganó por escándalo:

Fuente: revista El Gráfico del martes 13 de noviembre de 1984 correspondiente al River 4 Boca 1 de la segunda rueda del Metro.

Pero esto no es nada. Vamos con más pruebas del hincha de River dándole la espalda a ese histórico equipo de 1986 que ahora se acordó de homenajear. Queremos avisar que lo que viene a continuación puede causar altos grados de indignación en el lector e incluye escenas de gente terriblemente desagradecida.

9 de marzo de 1986, estadio Monumental. Tras un campañón, River golea a Vélez 3 a 0 y se corona campeón de la temporada 1985/86. ¿Festejos? Sí, después del partido aunque con huecos importantes en la platea Belgrano alta. Pero lo que no tiene precedentes es que ganando 1 a 0 y a minutos de la vuelta olímpica, aunque cueste creerlo, hubo hinchas de River silbando al equipo campeón. Si lo contás no te lo creen. Pero para aportar pruebas está La Passucci. Ese River fue un campeón silbado en su propio estadio.
Fuente: revista El Gráfico número 3466 correspondiente al 11 de marzo de 1986.

Y a que punto el hincha de River es frágil a la hora de acompañar a su equipo, que el pronóstico de algunas lluvias para ese domingo de la consagración hizo entrar en pánico a su presidente Hugo Santilli. Quién mejor que él para suponer que un par de gotas iban a espantar al simpatizante millonario, aunque hubiera vuelta olímpica casi asegurada.
Fuente: revista El Gráfico número 3466 correspondiente al 11 de marzo de 1986.


13 de abril de 1986, estadio Monumental. Sinceramente creemos que esto es imposible de superar, aunque con la hinchada de River nunca se sabe.
River empata 1 a 1 con Ferro por la fecha 37 de la temporada 1985/86 en un partido bastante trabado y chato. Lo insólito es que ese equipo millonario, ya coronado campeón un par de fechas atrás e incluso con festejos incluidos en la Bombonera una semana antes, fue seguido en silencio y con silbidos de reprobación por la pálida actuación ante los de Griguol.
Repetimos por si los hinchas de River se quieren hacer una vez más los desentendidos. Siete días después de la pelota naranja, en vez de quedarse afónicos en agredecimiento a ese grupo de jugadores, el exigente público millonario los reprobó y se quedó en silencio. El Jugador -1 fiel a su historia (clic para ampliar).
Fuente: revista El Gráfico número 3471 correspondiente al 15 de abril de 1986.

16 de noviembre de 1986, cancha de Vélez. A días del choque en Japón contra el equipo de las fuerzas armadas de Rumania, el partido contra Platense en Liniers por la fecha 19 del campeonato 1986/87 era la excusa perfecta para tirar la casa por la ventana y gritar bien fuerte que River estaba a 90 minutos de ser campeón del mundo. ¿Qué hizo el hincha de River? Tribunas vacías. Cero apoyo del Jugador -1 que ni siquiera tomó ese partido como la despedida a sus jugadores antes de la final Intercontinental. Cuando hablamos de gente fría, nos referimos a cosas como ésta.
Fuente: revista El Gráfico número 3502 correspondiente al 18 de noviembre de 1986.

Todo esto y algunas cositas más que tenemos bajo la manga por las dudas, nos hacen mirar con mucho asombro esta suerte de homenaje del hincha de River al plantel de 1986. Ojo, el homenaje en sí, no tiene nada de malo. Sólo que en La Passucci nos parece que la mejor manera de homenajear a un plantel es alentarlo, seguirlo a todas las canchas, cantarles bien fuerte para que no se sientan solos, para ayudar a ganar partidos y si toca perder, alentarlos más fuerte aun. Resumiendo, lo que siempre hizo la hinchada de Boca. Lo que nunca hizo la de River.

martes, 13 de diciembre de 2011

Diferencias entre el espíritu boquense y el espíritu riverplatense 1976

Probablemente sin sospecharlo, Leopoldo Jacinto Luque y Luis Darío Felman dejaron expuestas en forma contundente el ADN riverplatense y boquense a minutos de enfrentarse en cancha de Racing por la final del Nacional 1976.
Dos formas de ser completamente diferentes desde siempre. Boca cree siempre y nunca bajará los brazos antes de tiempo. River, todo lo contrario.
Fuente: revista El Gráfico correspondiente a la final entre Boca y River por el Nacional 1976.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Votación 2011: el año de La Corpo de River

Se nos empieza a ir el año. Un 2011 que sirvió para darle forma a La Passucci, llevar a cabo varias misiones y por sobre todas las cosas, dejar muy en claro que estamos trabando de cabeza por la mística boquense. Todo eso mientras vimos, en orden cronológico, a River irse al descenso, a los hinchas millonarios romper su estadio en lugar de alentar y a Boca salir campeón del fútbol argentino.
Pero antes de despedir 2011 y trazarnos objetivos concretos para el 2012, nos parece justo premiar el esfuerzo titánico de La Corpo de River en su cruzada por tratar de mantener optimista al hincha de River. Así que invitamos a todos los passuccis amigos a una verdadera fiesta de la democracia (?). Para una mejor organización de los comicios, dividimos la elección en distintas categorías. El ganador de cada una de ellas se hará dueño del Passucci de Plata. Pero hay más. Hemos decidido poner en juego el Passucci de Oro para el ítem que más diferencia obtenga. Así que a votar a conciencia por favor (?).
La votación se cerrará sin excepción el día 29 de diciembre para hacer el escrutinio final en perfecto orden y poder publicar los resultados finales antes de que termine el año.
Un mensaje final a La Corpo de River: redoblen esfuerzos muchachos, vayan por más, supérense, dénle duro y parejo y sigan mostrando la hilacha que en el 2012 los queremos ver así de desesperados. La Passucci los va a estar esperando para salir a trabarles de cabeza.


domingo, 11 de diciembre de 2011

sábado, 10 de diciembre de 2011

Novia y Pizzero vs River 2010

25 de marzo de 2010, Bombonera. No hay nada más lindo que las tradiciones boquenses. Y si son refregadas delante de la cara de River, mucho mejor. Como pasó por ejemplo en el superclásico del Clausura 2010, suspendido por lluvia el domingo 21 de marzo.
En la reanudación cuatro días más tarde, el Pizzero y la Novia hicieron su entrada triunfal y ocuparon el centro de una tribuna boquense que fue un verdadero carnaval antes, durante y después del triunfo 2 a 0.
No hubo un campeonato para festejar pero sí una paternidad histórica que se mantiene vigente con el correr de los años. Tan vigente como Pedrín, la Novia y el aliento incondicional del Jugador Nro. 12.

viernes, 9 de diciembre de 2011

El Calcio italiano se mudó a Corrientes

Hace unos tres años, La Corpo de River arrancó su arduo trabajo para levantarle la moral a los hinchas millonarios. En aquellos comienzos las operaciones consistían básicamente en inventarle ídolos y en presentar a River lo más parecido posible a Boca. Eran tiempos en dónde sin titubear se parafraseaba cada dos por tres a su por entonces presidente y se hablaba de Aruba. Ningún hincha millonario sospechó lo que se estaba gestando y procediò mansamente a comprar máscaras de Shrek el nuevo River. Uno que aplaudiría a Gerlo.
El tiempo fue pasando y la dura realidad obligó a que el trabajo para mantener al hincha de River feliz sea cada vez más esforzado. Fue ahí cuando estos medios empezaron a hablar sistemáticamente de tablas de recaudaciones y del fervor del hincha de River agotando siempre sus 3.500 o 4.000 entradas como visitante. El River histórico, el del paladar negro, quedaba en coma cuatro y con el cable del respirador artificial haciendo corto.
Como la cosa se empezó a poner más complicada en serio, tanto en lo institucional como en lo deportivo, La Corpo apretó el acelerador armando una realidad paralela para que el, hasta entonces, exigente hincha de River, no se diera cuenta de lo que estaba pasando. Le instaló la cultura del aguante. Lo racinguizó a la fuerza. Le dio un supuesto “Premio al aliento” por quedarse callado en la Bombonera. Le vendó los ojos y le endulzó el oído. Y el hincha de River, cayó en la trampa. Rifó su identidad y empezó a hablar de los parlantes que usa La 12 para las trompetas. Cuando algunos se acordaron de abrir los ojos, se vieron con el agua al cuello. Ya era tarde. El descenso era un hecho.
Pero a partir de irse a la B, la operación mediática redobló la apuesta. Se repitió día y noche que River era un fenómeno popular, que la pasión no sabía de categorías, que River era pueblo movilizado a nivel nacional y que sus partidos daban picos de rating impresionantes. Con Almeyda como piloto de motociclismo (?), con ídolos que volvían a poner el hombro, con jugadores con carnet de socio y hasta con un reality show en el cable. Y con la enorme caradurez de, con la temporada empezada, instalar la idea de que Boca no jugaba a nada, que en la B se jugaba mejor y se pegaba menos que en la A, o directamente que River jugaba mejor que Boca.


Se pidieron jugadores de River para la selección, se propuso nacionalizar a Carlos Sánchez y hasta se afirmó que este River de la B, en la A hubiera peleado el título. Parece joda, pero no estamos exagerando en nada. Todo eso se dijo y muy en serio. Y el hincha de River, volvió a tropezar con la misma piedra. Festejó los siete goles a Atlanta y llenar la mitad del estadio Kempes, como grandes logros. Eran tiempos en donde todos veíamos a River dar lástima. Todos, menos los hinchas de River que una vez más cayeron en la tentación de comprar lo que La Corpo le vendía: espejitos de colores. El hincha de River demostró mucha torpeza. Una vez te podés equivocar. Dos, ya no. Eran momentos en donde Almeyda pedía jugar un superclásico todas las semanas.
Todo siguió más o menos en la misma tónica hasta el histórico viernes 2 de diciembre de 2011 cuando el Passucci LG nos mandó un mensaje:

“YA MISMO... ENTREN Y CAPTUREN. NO SE PUEDE CREER....”

Pensamos que íbamos a ver lo de siempre: instructivos para que el hincha de River sepa cómo comprar su entrada, o tal vez 100 personas en la puerta de un hotel. Pero no, nos equivocamos. Todo lo que vino pasando hasta ese momento quedó reducido a cero luego de las descomunales (?) declaraciones de Matías Almeyda, por supuesto difundidas en primera plana de La Corpo de River: “la B se parece al Calcio”. A partir de ese momento, a partir de esa frase, ya nadá será igual.


Esa noche en La Passucci hubo un fuerte debate entre los 12 Apóstoles. Por ahora ganó el ala racional (?) por lo que nos vamos a quedar en este humilde post. Pero nos juramentamos ayudar al hincha de River para que no lo sigan tomando de pelotudo. Porque una cosa es que le exageren, le armen una realidad paralela, le distorsionen los hechos. Pero que le mientan así en la cara es una burla.
Nuestra primera acción fue lanzar en twitter el HT #LaBsePareceAlCalcio. ¿Para qué hicimos esto? Para que se convierta en TT y la frase dé la vuelta al mundo si era posible. Entre el viernes 2 a la noche y el sábado 3 hasta el mediodía, #LaBsePareceAlCalcio y @LaPassucci fueron tendencias en Twitter, Nuestra primera acción se puede considerar un éxito. Pero sabíamos que lo verdaderamente trascendente estaba por venir en esas gloriosas horas que siguieron.


Lo que pasó durante ese fin de semana, esperamos de todo corazón que sirva para que el hincha de River abra de una vez por todos los ojos y deje de comprar espejitos de colores. El sábado 3 de diciembre River perdió con Boca Unidos sobre la hora. El partido terminó a los empujones y con escándalo. Bien a lo River (?). Y el domingo 4 Boca salió campeón del fútbol argentino.
Si esto no hace de bisagra en la historia de River ya no entendemos más nada. O estos muchachos despiertan ahora o los perdemos para siempre. Si es que ya no los perdimos (?). 
Por eso convocamos a todos los Passuccis a que en este fin de año, levantemos una copa para brindar y reservemos uno de los tres deseos para el Club Atlético River Plate. ¿Para que vuelva a la A? No señor. Para que no lo sigan tomando de boludo.

jueves, 8 de diciembre de 2011

El hincha de River según la revista Goles

Representación del hincha de River según la revista Goles. Millonario, habano, frac, galera, monóculo, guantes de seda, corbata, reloj con cadena, zapatos lustrados. Lo de siempre.
¿Se puede aspirar entonces a ser el equipo más popular de la Argentina? Los hinchas de River hasta no hace mucho se llenaban la boca hablando de un estilo, de un paladar negro que los diferenciaba. Pues bien (?), hoy día, arengados por La Corpo que les escribe el Diario de Yrigoyen están pendientes de cuántas entradas venden y de una realidad paralela cuidadosamente armada. Es más, muchos se han convertido en hinchas de la hinchada. Algo que con Ignacio Copani a la cabeza, criticaron toda la vida.
Urgente horas de terapia por favor.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Análisis y comparación de los himnos de Boca y River

Todo empezó la semana pasada con un misterioso mail que nos llegó: “Estimados Passuccis, revisen el himno de River. Se sorprenderán”. Y hacia allí fuimos, no sin antes jurarnos ser lo más objetivos posibles. Nada de fanatismo (?). Ojo que vamos a centrar el foco de atención en la letra. Dejamos para más adelante el pequeño detalle de que el himno de River usa la misma música que una marcha irlandesa llamada It's a long way to Tipperary,  Ahora lo que nos importa es otra cosa.

Himno de River Plate
Elevemos toda el alma en la humilde canción 
renovando con cariño la ingenua ilusión. 
Y con lazos triunfaremos trataremos de unir 
el glorioso pasado y el brillante porvenir. 

Hasta ahora no hay mucho para desmenuzar. Que con el alma, a través de una humilde canción se renueva con cariño una ingenua ilusión. Llamativa la palabra “cariño”. Cuando uno quiere hablar de un sentimiento arraigado, fuerte, pasional, irracional, la palabra “amor” sería mucho más apropiada. ¿Sentimos “cariño” por una mina que queremos? ¿Se puede sentir “cariño” por el equipo del que somos hinchas? No es por nada, pero “cariño” suena a poco. Y el tema de “ingenua ilusión” es polémico. Fuimos al diccionario de la Real Academia Española y buscamos “ilusión” porque había algo que nos hacía ruido. Ilusión: concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por engaño de los sentidos. Mmmm, viene complicado el tema.
También se habla de “glorioso pasado”, cosa que para ser objetivos, podemos decir que es correcto. Aunque a la fecha de estreno del himno podemos sentarnos a discutir si era tan glorioso. Pero “brillante porvenir” es hacer futurología. Y a las pruebas nos remitimos, ya que queda en evidencia que no se tuvo en cuenta este temita del descenso. En fin, sigamos.

River Plate, tu grato nombre  
derrotado o vencedor  
siempre, cual un solo hombre,  
nos tendrá a su alrededor.  
Mientras viva tu bandera  
la izaremos con honor! 

Muy bien. El nombre “River Plate” les es grato a sus hinchas y está bien que así sea. Pero otra vez nos queda sabor a poco. Volvamos a la RAE. Grato: gustoso, agradable. ¿Alguien alguna vez podría sugerir por ejemplo que su equipo es “agradable”? Vayamos más lejos. ¿Boca es “agradable” para sus hinchas? No jodamos. “Cariño” o “agradable” podemos llegar a sentir por ejemplo por una mascota. O por las playas de Las Toninas. Pero por un club de fútbol, definitivamente no.
A continuación viene la parte en que dice que aunque pierda o gane, lo dice en ese orden, “siempre, cual un solo hombre, nos tendrá a su alrededor”. El “un solo hombre” ¿se referirá a la cantidad de gente en sus tribunas? Calculamos que es una forma de decir: "OK hay uno solo en la tribuna pero ojo, en él ¡estamos todos!". La verdad se presta a la confusión. O sea, ese hincha, estará a su alrededor tanto en la derrota como en el triunfo. Por fin una buena... aunque no queda claro si estará a su alrededor alentando, callado, insultando o incluso rompiendo su propia cancha. 
Por otra parte, "estar alrededor" no es lo mismo que estar presente bien al frente de la situación. Suena como a que "andamos por ahí, a una cierta distancia". ¿Poco compromiso? Probablemente.

River Plate, en ese nombre,  
de tan dulce vibración  
hay un eco que estremece  
y agiganta el corazón...  
Mientras viva tu bandera  
la izaremos con honor! 

Según esta parte, el nombre “River Plate” tiene una dulce vibración. No estamos para nada de acuerdo. La fonética es demasiado complicada. Tomemos ejemplos de canciones tradicionales del fútbol argentino, y tratemos de hacer sonar “River Plate” en lugar de “Boca Juniors”: 
1) “vamo vamo, River Plate, vamo vamo, a ganar, que esta barra, quilombera, no te deja, no te deja de alentar...”. 
2) “River Plate, hoy te vinimo a ver, ponga huevo hoy no podés perder...”. 
3) Y si a la imponente “esta es la gloriosa, banda de Boca Juniors, la que llena las canchas, la más grande del mundo..:” le tratamos de hacer sonar River Plate, hace agua por todos lados.
El himno sigue con que “hay un eco que estremece”. ¿Qué es exactamente el eco? La RAE es contundente. Eco: sonido que se percibe débil y confusamente. 
En el final de estas estrofas hay un mensaje subliminal. Que mientras la bandera de River esté con vida la izarán con honor. Aparentemente nada para objetar. Pero nos surge la duda de qué pasaría si esa bandera no estuviera con vida. No dice nada al respecto. Y yendo más lejos, el hecho de decir “mientras esté con vida” implicitamente contempla la posibilidad de que no lo esté. ¿Alguien podría sólo evaluar la posibilidad de que la bandera de Boca no esté con vida? Por supuesto que no, de una manera u otra siempre estará. 

River Plate, tu grato nombre,  
clamaremos con amor...  
Nuestra sangre está cruzada  
en tu blanco pabellón.  
Mientras viva tu bandera  
la izaremos con honor! 

El cierre es haciendo una analogía de la sangre convirtiéndose en banda roja que cruza una bandera blanca. Demasiado dramático para el tono poco demostrativo y dubitativo que en general tienen todas las estrofas.

Como le agarramos el gustito (?) fuimos urgente al himno de Boca Juniors.

Boca Juniors, Boca Juniors,
¡Gran campeón del balompié,
que despierta en nuestro pecho entusiasmo, amor y fe!
Tu bandera azul y oro en Europa tremoló
como enseña vencedora donde quiera que luchó.

Así se empieza un himno señores. Nada de dudas ni sutilezas. Boca es un gran campeón en este deporte. Y es un gran campeón que encima despierta en sus hinchas “entusiasmo, amor y fe”. Nada de “cariño” o medias tintas. Amor, viejo. Amor en sus hinchas. ¿Y dónde despierta esos sentimientos? En el pecho, lugar donde se aloja el corazón del ser humano. Ahí en ese preciso lugar es donde Boca moviliza a sus hinchas.
La bandera de Boca, “azul y oro” y no “azul y amarilla” en Europa tremoló. ¿Qué es tremolar? Enarbolarla, batirla, moverla en el aire. ¿Y cómo tremoló? Como “enseña victoriosa”, porque Boca fue a Europa y les pasó el trapo a todos. Tras cartón dioe “donde quiera que luchó”. Vamos a detenernos acá, Si dijera “donde quiera que jugó” estaría muy bien. Pero usar la palabra “luchó” es una declaración de principios. Boca no se presenta para jugar. Boca lucha. Una forma de ser desde siempre. Continuemos que viene la mejor parte.

Boca es nuestro grito de amor.
Boca nunca teme luchar.
Boca es entusiasmo y valor.
Boca Juniors... a triunfar.

“Nuestro grito de amor”. Otra vez la palabra “amor”. Y "grito". Acá no hay ecos o sonidos débiles, hay gritos desaforados. Perfecto. El “Boca nunca teme luchar” es clave. Porque mata dos pájaros de un tiro. Por un lado no considera la posibilidad de tener miedo, y por otro, utiliza nuevamente el término “luchar” en lugar de “jugar”. Y para luchar hay que tener garra, temple, mística, personalidad, actitud. Todos atributos que están en el ADN de Boca.
“Boca es entusiasmo y valor, Boca Juniors a triunfar” una arenga final con mucha autoridad.

Con tu enseña victoriosa que es de fuego y cielo azul,
en la cancha se entusiasma nuestra fuerte juventud...
Electrizan tus colores,
viejo Boca vencedor y en los campos de combate 
es glorioso tu pendón.

Se asegura que los colores de Boca electrizan. Y hay mucho de cierto. Para el final queda una frase tremenda: “viejo Boca vencedor y en los campos de combate es glorioso tu pendón”. Boca va a la guerra viejo. Boca no se presenta en campos de juego. Son campos de combate. Y acá la palabra clave es “pendón”: insignia militar que consistía en una bandera más larga que ancha y que se usaba para distinguir los regimientos, batallones y demás cuerpos del Ejército que iban a la guerra. 
Nada más acertado. Su gloriosa insignia simboliza un espíritu combativo que queda más que claro en la letra de su himno.

martes, 6 de diciembre de 2011

Jugadores de Boca festejando campeonato en la puerta de River 1965


Antes que nada una aclaración. No estamos pidiendo que Riquelme, Schiavi y compañía se dirijan al estadio Monumental, se abracen en la puerta que da sobre Figueroa Alcorta y se saquen una foto festejando la estrella número 51 de Boca. No queremos eso porque estamos ante otra sociedad, ante otros códigos y especialmente ante otros fiscales que seguramente actuarían de oficio al instante pidiendo sanciones ejemplificadoras por incitación a la violencia.
Pero no por eso en La Passucci nos vamos a privar de recordar que Boca, mejor dicho los festejos de un Boca campeón, muchas veces superaron los límites de la lógica. Y está perfecto que así sea.
Ese grupo de jugadores que formaron el Boca campeón de 1965 se quiso dar el gusto y se lo dio. ¿Alguien los puede criticar por eso? Desde acá no sólo no los criticamos sino que los aplaudimos. Porque actuaron con el corazón y no con el cerebro.
Porque esos jugadores no sólo fueron boquenses dentro del campo de juego transpirando la azul y oro, sino que también lo fueron en la calle, más precisamente en esa vereda. Fueron hinchas que estaban felices, alegres, desbordantes ante un campeonato de Boca. Y obraron en consecuencia. Fue una actitud muy Passucci.
Se tomaron de los brazos, sonrieron delante del escudo de River y así quedaron inmortalizados para siempre en los corazones de la Mitad más Uno.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Vuelta olímpica de los Novios 1954

14 de noviembre de 1954, Bombonera. Boca cierra el campeonato goleando a Gimnasia y festeja a lo grande el campeonato obtenido en la fecha anterior ante Tigre. Hablamos de festejos a lo grande porque esa estrella, la número 15 en la historia boquense, se hizo esperar diez años.
La vuelta olímpica de los jugadores fue precedida por la de los Novios mientras toda la Bombonera cantaba el vals "Desde el alma" y saludaba con pañuelos blancos. Un momento mágico en cuanto a tradiciones xeneizes.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Decreto República de La Boca 1964

Decreto del presidente dictador de la República de La Boca, Victorio Caffarena, para asociarse a los festejos de Boca campeón 1964.
Fuente: revista Así es Boca.

Novia en paravalancha 1981

9 de agosto de 1981, cancha de Rosario Central. El Jugador Nro. 12 viajó a Rosario en masa preparado para la vuelta olímpica. Los festejos hubo que postergarlos una semana tras la derrota 1 a 0, pero el carnaval, no.
Fiesta en las tribunas para alentar a Boca e incluso la Novia presente en uno de los paravalanchas en Arroyito, lista para una de las tradiciones más hermosas: el vals de los novios.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Vals "Desde el alma" en cancha de Indepediente 1990

9 de septiembre de 1990, cancha de Independiente. Por la cuarta fecha del Apertura Boca ganó 2 a 1 en Avellaneda. El Jugador Nro. 12 vivió los sufridos minutos finales desatando un verdadero carnaval en la tribuna visitante. Durante varios minutos, brazos extendidos y banderas se movieron y bailaron al ritmo del vals "Desde el alma". Sin dudas, uno de los momentos más emocionantes que se pueden vivir en una tribuna boquense.
Fuente: revista El Gráfico número 3701 correspondiente al 11 de septiembre de 1990.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Tablero 2 - Parlantes 1

Vamos a hablar de los parlantes. No porque el tema nos apasione sino porque uno de nuestros queridos (?) visitantes, seguramente escribiendo desde divisionales del ascenso, nos insiste permanentemente con que Boca usa parlantes para alentar. También se queja de que nunca le publicamos sus comentarios. Así que estimado señor, no se queje más. Este post es todo para usted así que tómese diez minutos para leernos. Hasta hemos contactado a un ingeniero de sonido para que se hable con propiedad sobre el tema. As{i que ojo (?).
Antes que nada una aclaración: entendemos perfectamente la desesperación del hincha de River por imponer algo que trate de equilibrar la balanza tras la larguísima lista de jugadores millonarios que hablan del aliento de la hinchada de Boca. Pero busquen algo serio. Esmérense. Vamos que ustedes pueden.

Cuando analizamos en exteriores sistemas de sonido que son reproducidos por parlantes o amplificadores, debemos tener en cuenta factores que en lugares cerrados no son tan importantes. La acción de ellos puede modificar drásticamente los resultados obtenidos.
Los principales enemigos del uso de parlantes en lugares abiertos son tres: el viento, los cambios de temperatura y la humedad. Cuanto más grande sea el espacio en donde usemos los parlantes, mayor puede ser la influencia de esos tres factores, cosa que hará prácticamente imposible la propagación del sonido en forma entendible para el oído humano. Su uso en estadios de fútbol es muy limitado.

1) Viento
El viento y su velocidad provocan la sensación de que el sonido proviene de un lado distinto al que originalmente se emite, o sea el parlante.
Vayamos al ejemplo de la Bombonera. Si el viento cruza de norte a sur, o sea de Casa Amarilla a Riachuelo, el sonido transmitido haría las veces de hinchada de Boca. OK. Pero si el viento fuera sur, el sonido sería escuchado como si viniera proveniente de la tribuna ocupada por los visitantes. Cosa que es insostenible ya que desde una tribuna ocupada por ejemplo por miles de hinchas de River, no se concibe que empiecen canciones como “las gallinas son así, son las amargas de la Argentina...”. Como tampoco se concibe que desde una tribuna de River se escuche algo parecido a aliento. Pero ese es otro tema.
En las jornadas de viento este u oeste, el origen del sonido debería ser escuchado como si proviniera de las plateas y de los palcos VIP, cosa que no merece mayor análisis.
Por otro lado, en estadios como el de Boca se da un fenómeno bastante común como el de los remolinos de viento. Una variante que complica aun más la tranmisión de sonidos provenientes de parlantes ya que el sonido saldría disparado como por ráfagas hacia todos lados haciendo inentendendible, por ejemplo, la letra de una canción.
La única forma de que un parlante haga las veces de hinchada en un estadio, sería techarlo y que estuviera herméticamente cerrado.

2) Temperatura
El sonido "viaja" más rápidamente a través de aire caliente (debido a que es menos denso) que a través de aire frío. Esto explica probablemente porque se habla de parlantes en el estadio de Boca y no en el de River. Pero siendo rigurosamente estrictos, en lugares exteriores muy abiertos como un estadio, los cambios de temperatura generan efectos refractarios que influyen negativamente en el uso de parlantes.
Por ejemplo, por la mañana, el suelo estará más frío (debido a la acción de la baja de temperatura en la noche) que el aire de las capas superiores que ya reciben los rayos del sol. En estas condiciones, el sonido tiende a bajar entre el límite superior de la capa de aire frío y el suelo, provocando zonas de diferente intensidad sonora y variaciones muy notorias.
En cambio al caer la noche, el suelo aún está caliente por la acción del sol durante todo el día, pero las capas superiores de aire ya están más frescas. En este caso, el sonido tiende a irse hacia arriba.
Este fenómeno provocaría que en los partidos disputados por la mañana, el sonido reproducido por parlantes quede a nivel del campo de juego y no llegue a las tarceras bandejas. En cambio en los partidos disputados durante la tarde o noche, el sonido se escucharía sólo en las partes altas del estadio sin ser percibido en el campo de juego. La solución a esto sería por ejemplo poner parlantes en ambas tribunas de socios y en el mismísimo campo de juego. Pero nos toparíamos con un tercer problema insalvable: la humedad.

3) Humedad ambiente
Mientras el sonido "viaja" por el aire, éste absorbe energía de la forma de onda, atenuándola. Este efecto es importante en frecuencias que van desde los 2 kHz en adelante y se hace más fuerte a medida que la frecuencia es superior. Por esta razón es que cuando oímos una tormenta lejana, sólo oímos frecuencias graves. Las frecuencias más altas se han perdido en la distancia y han sido atenuadas más rápidamente.
La humedad afecta en forma inversa la propagación de sonido en el aire. Es decir, aire más seco absorbe mayor cantidad de energía acústica que aire húmedo. Esto se debe a que el aire húmedo es menos denso que el seco (debido a que el vapor es más liviano que el aire). El estadio de Boca está ubicado en una zona húmeda, en realidad muy húmeda, de la Ciudad de Buenos AIres. Lo que terminaría siendo contraproducente y si de verdad se usaran parlantes se generaría un impacto negativo en la fidelidad del sonido. Ese impacto negativo es conocido con el nombre de “realimentación”.
Este efecto obligaría sí o sí a levantar progresivamente el volumen de nuestro parlante, pero esto nos haría encontrar un punto en el cual comenzamos a oír un sonido continuo. Eso es la "realimentación". Parte del sonido generado por el parlante, termina siendo transmitido, pero la excesiva humedad en el ambiente forma un ciclo continuo de repeticiones.

En resumen, el uso de parlantes en estadios de fútbol en general, y en la Bombonera en particular, puede tener un solo fin: frases cortas de alguna publicidad o algún locutor anunciando la formación de un equipo. Más de eso, no.
Por la ubicación (en medio de la tribuna repleta de gente), la teoría de que el sonido del aliento de la gente es
emitido o amplificado por los parlantes es insostenible. Además, el oído humano es bastante sensible y diferencia fácilmente cuando un sonido, por más fidedigno que sea, sale de un aparato electrónico y cuando sale realmente del cuerpo humano.
Es descabellado suponer que con un parlante pueden reproducirse 90 minutos de una multitud gritando. Las letras de las canciones no serían escuchadas con nitidez, defecto que solo podría solucionarse tratando de aumentar la potencia. Pero el grado de decibeles alcanzado distorsionaría el sonido y afectaría severamente los tímpanos del ser humano. Ni hablar de los hinchas ubicados en las cercanías del parlante. Sus oídos quedarían literalmente destrozados.
Queremos creer que el uso de parlantes en otros estadios y/o tribunas, debe ser usado para los mismos fines. Aunque  hay excepciones:

Fuente: diario Clarín correspondiente al 7 de octubre de 1999.

¿Por qué los hinchas de River no se ensañan con los parlantes utilizados en cancha de Racing? ¿Será porque esa noche sólo había 200 simpatizantes millonarios en Avellaneda? Probablemente.

Está claro que La 12 quizo amplificar los sonidos de sus instrumentos de viento (demás está decir que La 12 fue precursora a la hora de llevar trompetas a una cancha). Pero vamos a hacer un ejercicio. Pongámosnos una bolsa de rolitos en el pecho, sentémosnos en la fila 3 de la San Martín Baja y pensemos como un hincha de River. Forzemos la cosa y tratemos de agarrarnos de cualquier hecho para tratar de instalar que la aparición de parlantes no fue para amplificar las trompetas como argumenta  La 12. Transportémosnos a la isla de la fantasía y supongamos que a la barra de Boca no le alcanzó con tener un estadio de gran acústica y a más de 40.000 personas gritando. Supongamos que La 12 quiso más y puso un pequeño parlante de X watz para amplificar los gritos. Suponiendo esto llegariamos a una deducción crucial, a una conclusión rotunda: ¡Damas y caballeros, habia aliento para amplificar! Y de esta suposición surge una pregunta que deriva en otras preguntas. ¿Qué es peor? ¿Amplificar un aliento o no alentar y quedarse en silencio?
Ya que hablamos de que los hinchas dde River no alientan, lo que no se puede negar de ninguna manera es el uso de la tecnología electrónica en el Monumental para ayudar, o hasta reemplazar, lo más sagrado que tiene el fútbol: el grito de los hinchas.
Sabido es el papel preponderante del cartel electrónico del estadio Monumental, en otra época llamado Autotrol. Cuando el equipo de Núñez vivió partidos complicados, muchas veces el tablero electrónico fue su jugador Nro. 12.
Incluso algunas veces con el estadio lleno, ese tablero era pieza clave en levantadas anímicas de River. Cosa que deja en evidencia que existió la necesidad de ayudar al hincha millonario con tecnología electrónica para empujar al equipo y alentarlo. Y cosa que era motivo de canción obligada para todos los hinchas que pisaban la Centenario y Belgrano los días de superclásico. Así nos lo recuerdan los Passuccis que vivieron a pleno la década del ochenta: "ohhhhhh, cada vez son menos, solo alienta, el tablero...".



Acá podemos ver distintos ejemplos del tablero alentando a River a minutos de haber salido al campo de juego y mientras posa para los fotógrafos, el tablero haciendo fuerza antes de la ejecución de un penal y hasta al tablero gritando estruendosamente un gol. Así se gritan los goles cuando una hinchada está diezmada y su alienta no alcanza.
Coincide con jornadas con muy pocos simpatizantes millonarios en la cancha, cosa que pone en primer plano el uso de la tecnología para reemplazar el grito de los hinchas. Lo que no tiene nada de malo, sólo que hay que asumirlo.
Muchas gracias al Passucci Jorge Rodofile, ingeniero de sonido.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Aliento incesante pese a derrota con goleada en superclásico 2002


10 de marzo de 2002, Bombonera. El Jugador Nro. 12 da una lección de aliento en la derrota. Boca pierde por goleada 3 a 0 contra River por la fecha 6 del Clausura, pero su hinchada demuestra apoyo incondicional a sus colores.
Un gesto que se repite a lo largo de la historia y que esa lluviosa tarde en particular, llamó la atención y obligó al comentario del propio Tití Fernández, simpatizante millonario, y hasta de un Roberto Baggio presente en la Bombonera que a partir de ese hecho, adoptó a Boca como equipo favorito en la Argentina.
Un año y meses después, en una situación inversa en el estadio Monumental, los hinchas de River demostraron todo lo contrario. Ante la derrota, hubo silbidos e insultos a su equipo durante el primer tiempo, varios plateistas yéndose a casa a falta de 25 minutos y un silencio sepulcral sobre el final. Por supuesto, la jornada terminó con toma de Hall, más insultos y vidrios rotos.
El Jugador Nro. 12 da el ejemplo. El Jugador -1 quiere imitar, pero no le sale. Una lástima.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Trabando de cabeza por la Mística Boquense


A la hora de elegir una frase que sintetice el concepto de La Passucci, "trabando de cabeza" fue la frase que ganó por escándalo. Habla de sacrificio, de dejar todo, de jugársela por lo que uno ama. ¿Qué se imaginan ustedes cuando escuchan que alguien "traba de cabeza"?
Hoy La Passucci le pone imagen a tu imaginación. 44 segundos de Boca - Unión 1985 donde vemos al Ruso Hrabina trabando de cabeza por Boca. Así se tiene que defender al club, en la cancha, en la tribuna y hasta siendo dirigente. Dejando todo, la sangre, el cuerpo, el alma, en Boca no hay lugar para los tibios, este tipo de videos, que subimos y que no vamos a dejar de subir, definen nuestro ADN. Esto somos Passuccis.
Ojalá Boca dé miles de vueltas, que vaya a Japón o a Arabia 50 veces, que le haga 6 al Barcelona en el Nou Camp, pero el "éxito deportivo" no es lo que nos define, esa bandera la levantó y la levantará River toda su vida, es la única que tienen. Esa bandera no es la nuestra. Nosotros somos otra cosa, somos pueblo, alegria, carnaval, amor, pasión, lágrimas y huevo, mucho, pero mucho, pero mucho huevo. A trabar de cabeza como el Ruso muchachos. Dale Boca.

martes, 29 de noviembre de 2011

“Aunque ganes o pierdas...” 1985

Ya hemos leído bastante sobre el espectáculo que brindó el Jugador Nro. 12 la tarde del 20 de octubre de 1985. Un espectáculo que obligó a  los propios jugadores de Independiente a levantar la cabeza y mirar lo que estaba pasando en la Bombonera. Y no sólo eso. Una vez terminado el partido, Hugo Villaverde confesó que se acercó al alambrado de Casa Amarilla y se puso a aplaudir a la hinchada de Boca porque se había emocionado ante semejante muestra de fidelidad y entereza en la derrota. Amigos Passuccis, llegó la hora de ver ese momento. Tras una búsqueda que llevó meses, hemos encontrado el video de esos minutos finales y queremos compartirlos, difundirlos, twitearlos.
Una cosa es leer sobre el Jugador Nro. 12, pero otra muy distinta es verlo en acción. Y sobre todo escucharlo dejar la garganta durante largos minutos con Boca perdiendo 3 a 0 y bailado por su rival.
Los boquenses podremos chapear con ser el Rey Mundial de Clubes pero eso es efímero. Es hasta que otro equipo nos supere en cantidad de copas. En lo que nunca nadie nos podrá superar, es en contar con una hinchada con toda una historia de décadas y décadaa siendo un jugador más. Alentando, empujando al equipo tanto en el triunfo como en la derrota. Por videos como este es que Boca es reconocido, respetado y hasta temido deportivamente. Su estadio, su hinchada son los que imponen ese respeto. Una marca registrada desde la misma fundación de Boca.
Eso no nos lo puede arrebatar nadie. La Passucci va a combatir  a capa y espada a esa suerte de pungas que de la noche a la mañana quieren apropiarse de lo que jamás tuvieron: mística. En definitiva, paracaidistas en esto de alentar y llenar tribunas.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Honremos el carnet yendo a votar

Se acercan las elecciones en Boca. Un acontecimiento importante en la vida del club, pero que en esta oportunidad en particular, es aún más trascendente. ¿Por qué? Porque como hace décadas no pasaba, un voto puede inclinar la balanza en favor de un candidato u otro.
Con esto queremos decir que todo Passucci que sea Socio de Boca tiene la obligación moral de ir a votar. El carnet, hoy día un artículo de lujo, debe ser honrado no sólo yendo a la cancha a alentar al xeneize sino también depositando un voto en la urna el próximo 4 de diciembre de 2011.
Así que amigo Passucci, ese domingo se nos va tempranito a la Bombonera, patea las calles del barrio, mata el tiempo chori en mano y se toma unos minutos para pensar a fondo. Compare, evalúe gestiones, haga balances, priorice modelos, pregúntese qué cosas le gustaría cambiar y qué cosas Boca no debería resignar jamás. Imagine quién puede representar mejor al hincha de Boca y elija en consecuencia.
Baje ese chori con algo para tomar e ingrese al club con la autoridad de sentirse un protagonista estelar en la vida de Boca. Pero al mismo tiempo, camine esos últimos metros hasta la urna a sabiendas de la enorme responsabilidad con la que carga.
Los socios de Boca somos un grupo de privilegiados que tenemos el honor de elegir los destinos del club, recordemos, con más hinchas del país. Así que hay unos 20 millones de habitantes de la Argentina que se verán involucrados, y en un punto hasta obligados, a ver el Boca que los socios elijamos. No es un dato menor.
Vaya, elija un candidato y vótelo. ¿No le gusta ninguno? Vote en blanco. ¿No le gusta votar en blanco? Le acercamos tres propuestas. Pero el domingo 4 su voto tiene que estar dentro de la urna.



domingo, 27 de noviembre de 2011

Operativo pintura 1964

Diciembre de 1964, barrio de La Boca. Tras el campeonato obtenido frente a River el 29 de noviembre, el Jugador Nro. 12 puso en marcha una de las tradiciones más hermosas que hacen a la mística boquense: pintar y embanderar todo el barrio.
Tarea que fue realizada a pulmón y con mucha dedicación por cientos de anónimos hinchas. Muchas gracias a ellos por contribuir a hacer de Boca, algo único e incomparable. Una forma de vida.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Por cada “Boca sin gente” hay diez “River sin gente”

Nos llegó por enésima vez la invitación (?) a que subamos un videito que anda circulando por internet llamado “Boca sin gente”. Como esta vez, el anónimo simpatizante millonario que se tomó la molestia de escribirnos, lo hizo de una forma respetuosa y sin irse por las ramas, accedimos a su pedido:

“PASUCCIS EXPLICQUEN ESTO http://www.youtube.com/watch?v=4Z1o2pnU8WM. PERO EXPLIQUENLO ENSERIO Y DEJEN DE CHAMUYAR. ¿O LA VERDAD DUELE?”

Señor anónimo, ¿quiere que le reconozcamos que ese viernes 30 de abril de 1993 hubo pocos hinchas de Boca en el partido contra Estudiantes en cancha de Independiente? Lo reconocemos. Lea bien: hubo pocos hinchas. ¿Está contento? Ojalá que sí, pero sepa que no le va a durar mucho la alegría. Póngase cómodo.
Excusas hubo, pero no es nuestro estilo. Eso hacen los hinchas de su equipo, expertos a la hora de hablar de lluvias fuertes, calles inundadas, problemas con el transporte público o lunas en cuarto creciente.

Lo único que vamos a decirle es que tres días antes de ese Estudiantes - Boca sin gente que apenas recaudó $ 13.175 y usted señala con el dedo, su River completó el partido con Argentinos suspendido el 20 de diciembre de 1992 cuando Boca salió campeón. Y quédese tranquilo que esa soleada tarde en Caballito se recaudó muchísimo menos: $ 4.741. Si Boca estuvo sin gente, lo de River tres días antes fue aun más penoso. Como siempre.


En La Passucci tenemos ningún inconveniente en reconocer la verdad. No le escapamos ni le tememos. ¿Sabe por qué? Porque el Jugador Nro. 12 tiene toda una historia atrás llena de gloria, pasión, fervor. Una historia llena de muestras de apoyo incondicional, de aliento multitudinario. Son décadas y décadas de un fenómeno popular que causa admiración en todas partes del mundo, y al que hacen fila para tratar de entenderlo y hasta para imitarlo.
Por otra parte, usted tiene que saber que esos pocos hinchas de Boca esa noche en Avellaneda, dejaron la garganta y alentaron a Boca como sólo sabe hacerlo el Jugador Nro. 12. Es sabido que 10 hinchas de Boca alientan con la fuerza de 20 hinchas de River. Esta proporción no es antojadiza. Nos basamos en declaraciones de Ernesto Mastrángelo, gran delantero que jugó en ambos clubes, así que algo debe saber.

En Boca, estos ejemplos que usted señala, como el de 1993, son la excepción a la regla. Y eso nos hace a nosotros los boquenses, poder dormir con la conciencia tranquila. En cambio en otros clubes como el suyo, el escenario es todo lo contrario. El Jugador -1 tiene toda una historia de manchas, apenas salpicada con algunas jornadas épicas. Usted, si nació en los setenta o antes debe saberlo muy bien porque lo habrá visto con sus propios ojos. Si no, para eso estamos nosotros. Para demostrarle con pruebas algo que puede llegar a dolerle: la hinchada de River jamás se caracterizó por apoyar a su equipo. ¿Sabe por qué se la reconoce? Por exigir y disfrutar de fútbol de alto vuelo. A la hinchada de River se la reconoce por su paladar. A la de Boca por su pasión. Es así y lo sentimos mucho por usted. No quiera tapar el sol con las manos. No va a poder.
Así que por cada muerto en el placard que usted le señale a la hinchada de Boca, nosotros nos vemos en la obligación de decirle que la hinchada de River tiene diez o más. Pero redondeemos en diez. Los 12 Apóstoles de La Passucci votaron y el 10x1 ganó con 7 votos. El 15x1 sacó 3 y el 20x1 sacó 2 votos, de los dos Passuccis más fundamentalistas. Así que estimado amigo, le estamos haciendo un muy buen precio con este 10x1 que viene a continuación. Anote estos diez “River sin gente” que elegimos al azar.
Agosto de 1971, estadio Monumental. River le gana a Newell’s 1 a 0 por el Metro, completando el partido suspendido la noche anterior por lluvia. De más está decir que en la reanudación, los hinchas millonarios brillaron por su ausencia dejando las tribunas vacías casi en su totalidad.
Fuente: revista El Gráfico número 2707 correspondiente al 24 de agosto de 1971.

Noviembre de 1982, estadio Monumental. River recibe a Talleres por el Metro. Fue una tarde de sol, así que acá no le podemos echar la culpa a la lluvia.
Fuente: revista Estadio número 86 correspondiente al 30 de noviembre de 1982.

Febrero de 1988, estadio Monumental. River le gana a Racing de Córdoba por la temporada 1987/88. Una sugerencia para el hincha de River. Acá podría echarle la culpa a Griguol que con sus planteos defensivos terminaron alejando al exigente hincha millonario de su estadio. El paladar negro por sobre los colores. Ese es el hincha de River.
Fuente: revista El Gráfico número 3568 correspondiente al 20 de febrero de 1988.

Noviembre de 1990, estadio Monumental. Por la fecha 14 del Apertura River goleó a Chaco For Ever 4 a 1 y retomó la punta del campeonato un punto arriba de Newell’s. ¿Fiesta? ¿Desahogo? ¿Aliento? Nada de eso. Estadio vacío con el equipo puntero. El Jugador -1 en su máxima expresión y demostrando que en dejar canchas vacías, es insuperable.
Fuente: revista Solo Futbol edición 283 correspondiente al 19 de noviembre de 1990.

Marzo de 1993, estadio Monumental. La verdad que los hinchas de River no tienen cara. Hablan y señalan a un “Boca sin gente” el 30 de abril y 35 días antes hicieron exactamente lo mismo. Ya eliminados de la Copa por salir cuarto entre cuatro equipo, el partido con Olimpia era una buena oportunidad para demostrar el sentimiento del hincha. No pedíamos un Monumental repleto, pero por lo menos algo de gente. Nada.
Fuente: revista El Gráfico número 3834 correspondiente al 30 de marzo de 1993.

Junio de 1998, estadio Monumental. River venía en racha: tricampeón local, reciente ganador de Libertadores y Supercopa. Sumémosle que Boca hacía seis años no ganaba nada. Un escenario ideal. Pero no. El equipo de emergencia que puso Ramón Díaz en cancha se quedó con las ganas de jugar ante sus hinchas. Decir 746 entradas vendidas y jugar a puertas cerradas es casi lo mismo.
Fuente: diario Olé del viernes 5 de junio de 1998.

Diciembre de 2000, estadio Monumental. La reanudación del suspendido partido con Newells por la fecha 14 del Apertura no atrajo al hincha de RIver. Y eso que un triunfo lo ponía a tiro de campeonato por un Boca que venía cansado de Japón y tenía una parada muy chiva en cancha de Independiente. No hubo fe. No hubo gente.
Fuente: diario Olé del 7 de diciembre de 2000.

Septiembre de 2001, estadio Monumental. Por el grupo 5 de la Copa Mercosur River recibe a Palmeiras todavía con chances matemáticas de avanzar de ronda. Pero la cita evidentemente no convocó al hincha de River. Que Hernán Castillo arriesgue un” 3.000 hinchas en el Monumental” significa muchísimo.
Fuente: diario Clarín correspondiente al 26 de septiembre de 2001.

Noviembre de 2002, cancha de San Lorenzo. A igual distancia del puntero Independiente que Boca, el hincha millonario decidió darle la espalda al equipo y dejar la tribuna visitante del Nuevo Gasómetro prácticamente vacía. Lapidario.
Fuente: diario Olé del 5 de noviembre 2002.

Junio de 2007, cancha de San Lorenzo. El cierre del Clausura es penoso. Entre hinchas de River y su rival de esa noche, Vélez, juntaron unas dos mil personas aproximadamente. O sea, estadio vacío. Una vez más el Jugador -1 dejó a River sin gente.
Fuente: diario Olé del 16 de junio de 2007.

Como podrá ver le elegimos un abanico de variantes muy completo. Local, visitante, cancha neutral, lluvia, sol, nublado, frío, calor, partidos completos, reanudaciones de partidos suspendidos, con titulares, con suplentes, competiciones domésticas e internacionales. Momentos malos, momentos más o menos, momentos buenos y hasta muy buenos. Pero siempre el hincha de River dejando sus tribunas vacías.
Esperamos que tenga usted un muy buen fin de año. Aunque siendo de River, lo vemos difícil.

Los que seguramente pasarán un fin de año soñado, son los Passuccis que trabajaron arduamente en recopilar el material para este post. Vaya un merecido aplauso al Passucci Fernando Tavia, el Passucci LG, el Passucci Tano de Mataderos, el Passucci Guille, el Passucci Pablo, el Passucci Juanma, los Passuccis de Mundo Xeneize, el Passucci Mariano Rodríguez y el Passucci Ezequiel.