Septiembre de 1980. Terminada la primera rueda del Metropolitano, llegaba la hora de hacer balances sobre los más y los menos (?). Balance que, en el rubro entradas vendidas, no respetó ni a River puntero bicampeón y futuro tricampeón semanas más tarde. Boca, de pésima campaña y en los últimos puestos de la tabla, lider absoluto. Como siempre.
Fuente: revista El Gráfico número 3179 correspondiente al 9 de septiembre de 1980.
Doloroso título, dolorosa pregunta, doloroso epígrafe de la revista River acerca de la relación del público millonario con un ídolo de la casa, Ermindo Onega.
26 de febrero de 1985, estadio José M. Minella. Por la Copa de Oro en Mar del Plata Boca y River juegan su primer partido tras los pases de Gareca y Ruggeri. Un partido que finalizó con triunfo millonario 3-2 pero eso no le importa a nadie (?).
Acá lo que queremos subrayar son las palabras de Gareca, uno de aquellos traidores, días más tarde. Palabras muy afectuosas recordando el aliento del Jugador Nro. 12 y lo que hace diferente a la hinchada de Boca .El sentimiento.
Fuente: revista El Gráfico número 3413 correspondiente al 5 de marzo de 1985.
31 de marzo de 1985, cancha de Huracán. Por la segunda fase de la Rueda de Perderos del campeonato Nacional Boca y Altos Hornos Zapla juegan un partido eliminatorio en cancha neutral. Cancha que fue consensuada por ambas dirigencias siguiendo una lógica inapelable. Las palabras del presidente del equipo jujeño son de un sentido común a prueba de cuestionamientos.
Fuente: revista El Gráfico número 3417 correspondiente al 2 de abril de 1985 (clic para ampliar).
15 de junio de 2014, estadio Maracaná. Argentina debuta en el Mundial Brasil 2014 y derrota a Bosnia 2 a 1. Lo que acá nos interesa es que los medios locales coincidieron en comparar aquella tarde al Maracaná con un estadio argentino. ¿Cuál? La Bombonera. La cancha que los brasileros respetan, temen y admiran. Una cancha con mística y que es sinónimo de Boca y de la Argentina.
27 de octubre de 1992, Bombonera. Boca recibe a Rosario Central por la fecha 11 del torneo Apertura 92 y lo derrota 3-0. Partido jugado un martes a la tarde tras la suspensión decretada por Marconi el domingo bajo un diluvio. Pero acá lo que nos convoca es otra cosa.
Siguiendo un ritual llevado a cabo durante décadas, antes del comienzo del partido la Bombonera le dedicaba una ovación a cada uno de los 11 jugadores presentes esa tarde. Lo que estaba en juego no era determinar y establecer idolatrías sino algo más básico. Darles un último espaldarazo a los 11 elegidos antes del pitazo inicial y el comienzo del partido. Todos se llevaban esa ultima muestra de apoyo y confianza antes de la batalla.
En el video se puede escuchar claramente las ovaciones al Beto Márico, Blas Giunta, el traidor de Villarreal, Manteca Martínez, Navarro Montoya, el paraguayo Cabañas, Colorado Mac Allister, Giuntini y Medero. Quedan en la nebulosa las del Chino Tapia y Soñora quienes la tuvieron aquella tarde pero el Passucci encargado de los videos no se está esmerando mucho últimamente (?).
Aquella tarde las ovaciones a ídolos como Márcico, no ídolos como Giuntini y pibitos con 2 partidos como Medero tenían un solo objetivo. Apoyar. Lo que hace el hincha de Boca desde 1905.
29 de abril de 1984, estadio Monumental. Por la primera rueda del Metro 84 Boca hace de local en Núñez y recibe a San Lorenzo empatando 0-0. La campaña era muy pobre y ni hablar el rendimiento de Fernando Morena, expulsado infantilmente esa tarde. Pero el goleador uruguayo, en una nota donde trataba de encontrar los motivos a su rendimiento, no dejó de mencionar el apoyo del Jugador Nro. 12. Un apoyo que no sabe de resultados ni malas campañas. Un apoyo a los colores que no se negocia.
Fuente: revista El Gráfico número 3369 correspondiente al 1 de mayo de 1984.
18 de junio de 1995, estadio Monumental. Por la penúltima fecha del Clausura 95 Boca visita a River, ambos ya sin chances de pelear el título. Y tras un primer tiempo que terminó en derrota 0-1, el equipo de Marzolini salió como una tromba en la segunda parte y con goles de Saldaña, Beto Márcico, Tchami y Polillita Da Silva estampó un 4-1 que sobre la hora fue decorado con un golazo clave (?) de Francescoli de penal.
El tema es que tras el gol de Alphonse que puso el 3-1 parcial en el minuto 35 del segundo tiempo se vivieron imágenes desoladoras en las plateas locales. La gente abandonaba sus lugares a toda velocidad para no ver la fiesta de antorchas en la Centenario Alta y para ni siquiera escuchar el "River no te vayas, River vení, quedate a ver a Boca te vas a divertir". Himno, casi súplica, que acompañó la retirada en masa del público millonario.
Pasamos por alto el error del comentarista que confundió a los plateistas que abandonaban el estadio. Pero no importa. Remendó su error rápidamente y dijo bien clarito quienes eran los que se iban de la cancha esa noche.
La foto corresponde a un partido que no sabemos exactamente cuál fue, pero que para ser sinceros tampoco viene al caso. De arriba hacia abajo, vemos la tercer bandeja local popular, la bandeja del medio con aquel mítico telón y bajando más la mirada, ya en la tribuna de socios, vemos una pequeña bandera colgada del alambrado. Ahí nos queremos detener dos minutos.
Esa bandera hablaba de un sueño hecho realidad. Corría 1993 y las grúas ya trabajan en los terrenos de Casa Amarilla para construir lo que Boca merecía y soñó durante años. Tener un complejo deportivo pegado a su cancha.
Pero ojo que ese sueño hecho realidad en 1993 durante mucho tiempo fue una utopía. Algo que dicho en voz alta provocaba miradas y hasta algunas risitas burlonas. Era imposible te decían.
Quienes domingo por medio cruzábamos a pie esos terrenos para cortar camino y llegar o salir más rápido de la Bombonera llegamos a creer que de verdad era imposible. Vagones abandonados, yuyos de metro y medio, ratas y sendas hechas a machetazos (?) para poder salir a la calle y no perderte ahí adentro, te obligaban a creer que era imposible construir algo ahí. Pero no. Hubo voluntad de cambiar la historia.
Boca negoció con las autoridades correspondientes y obtuvo esos terrenos. Y a partir de ese momento puso manos a la obra con el objetivo de crecer como club pero, fundamentalmente, de cumplir un sueño. Que Casa Amarilla sea una realidad.
Dios quiera que algún día podamos ver colgada en ese mismo alambrado otra bandera que diga “Ampliar la Bombonera una realidad”. ¿Dentro de cuánto? El tiempo que sea necesario. No hay apuro para ver ese sueño hecho realidad.
No llega a los cines porque no queremos. Pero sabemos que arrasaría boleterías, mostradores, vendedores de pochoclos y todo lo que se le ponga adelante.
Nos debíamos la película de este superhéroe que cómo único superpoder tuvo su transpiración. Empapaba la camiseta de Boca y el Jugador Nro. 12 se rendía a sus pies, lo aclamaba, lo vivaba.... lo aplaudía y le daba más fuerzas para seguir luchando contra los villanos de turno.
Deuda saldada. Acá está "Quique Hrabina, la película". 3D... 3Dientes menos.
5 de diciembre de 1971, Bombonera. Boca caía 2-0 con San Lorenzo por el torneo Nacional pero alcanzó el empate promediando el segundo tiempo en base a una receta histórica y siempre efectiva. El empuje de su gente (clic para ampliar, leer y memorizar).
Fuente: revista Así es Boca número 908 correspondiente al 8 de diciembre de 1971
Septiembre de 1981. Primer acto, Labruna dice que lo echaron para poner a Di Stéfano de DT. Segundo acto, un dirigente confiesa que Labruna fue apartado para que el público vuelva a la cancha. Tercer acto, de esto deducimos que entonces la gente no iba a la cancha. ¿Cómo se llama la obra? River.
Fuente: revista El Gráfico número 3232 correspondiente al 15 de septiembre de 1981
4 de octubre de 1992, cancha de Ferro. Por la fecha 9 del Apertura 92 Boca visitó a Argentinos en Caballito y lo derrotó 1 a 0 con gol de Carranza sobre la hora. Gol que fue buscado con insistencia y con aliento redoblado del Jugador Nro. 12 pese a los clavos cortados (?).
Y mientras no llegaba ese bendito gol que permitiera mantener la punta del campeonato, la espera fue matizada con la coreografía que causaba furor en aquel momento: el baile multitudinario que iba de un lado para el otro en el pasillo inferior de la tribuna visitante,. Una coreografía que también se vería un par de domingos más tarde en cancha de Racing. Porque bailar también es una forma de expresar la enorme felicidad que da ser hincha de Boca.
Julio de 1985. En una nota a los hermanos Enrique, Héctor cuenta que el año anterior en un partido contra Cipolletti vivió en vivo y en directo la crueldad del simpatizante millonario. Pudo presenciar como lo maltrataban aunque aquella tarde no jugara. El insulto equivocado habla también a las claras que evidentemente ese Tano Pasman ochentoso no tenía ni idea de quien jugaba aquella tarde. No importa eso. Lo que importa es hostilizar (?).
Fuente: revista El Gráfico número 3434 correspondiente al 30 de julio de 1985.
18 de mayo de 1986, estadio Carminatti. Por los cuartos de final de la Liguilla Pre-Libertadores Boca visita a Olimpo y lo derrota 3 a 2 en alargue. Resultado que lo clasifica tras el empate 1 a 1 en la Bombonera una semana antes.
Pero lo que provocó la llegada del equipo de Marito Zanabria en Bahía Blanca quedó para la historia. Lamentablemente en esa eóca no se hablaba de revoluciones, porque de haber sido asúi, seguramente ésta era una. Pero esto es moneda corriente en la historia de Boca. Es el equipo con mayor convocatoria popular del fútbol argentino y siempre lo ha demostrado. Con resultados a favor o en contra.
Fuente: revista El Gráfico número 3476 correspondiente al 20 de mayo de 1986.
11 de julio de 1978, estadio Monumental. Por la Copa Libertadores River recibe a Nacional de Ecuador y lo derrota 2-0 a estadio prácticamente vacío. Seguramente hacía frío aquella noche pero en lo que nos queremos detener es en laas palabras del dirigente millonariio: "no cambiará la cosa para el aprtido que falta". O sea que no es necesario ser adivino para intuir que River recibiría a Liga Deportiva Universitaria también con tribunas despobladas.
Fuente: revista El Gráfico número 3067 correspondiente al 18 de julio de 1978.
Marzo de 1985. Recién llegado a Buenos Aires, el PF de Boca Jesús Paredes, de 32 años, nacido en Madrid y traido por Alfredo Di Stéfano para formar parte de su cuerpo técnico no tenía más remedio que rendirse ante el Jugador Nro. 12.
Que hablemos bien nosotros puede dar lugar a algún tipo de sospecha (?), pero siempre suma que gente de afuera diga las cosas como son. La hinchada que más aliente, la más grande del mundo, es la de Boca.
Fuente: revista El Gráfico número 3415 correspondiente al 19 de marzo de 1985.
2 de junio de 1991, Bombonera. Boca puntero recibe a Racing escolta promediando el Clausura en un duelo clave para empezar a definir el ganador del torneo y la clasificación a la final de la temporada 90/91, Partido jugado un lluvioso domingo por la mañana y que terminó en triunfo paliza 6-1.
Pero que el resultado no nos confunda. El partido fue palo y palo y bastante chivo, sobre todo en el primer tiempo. Momento en donde se da este temerario (?) cruce de Hrabina para cortar una entrada a fondo del Turco García. El partido estaba 1-0 y por aquellos minutos nadie pensaba en una goleada. Así que el arco de Boca se defendía a capa y espada. Como debe ser.
16 de junio de 1991, Bombonera. Por la fecha 17 del Clausura 91 Boca recibió a Newell's y le ganó 1 a 0 con gol de Hrabina. Un triunfo que prácticamente le aseguró al equipo del Maestro Tabárez el primer puesto y clasificación a la final de la temporada, justamente ante el equipo rosarino.
Aquella tarde nublada hasta las sirenas de los barcos saludaron la salida de Boca. Y el grito de "Dale campeón" quiso ser un desahogo por los casi 10 años sin vueltas olímpicas a nivel local. Desahogo que debería esperar un año más pero que llegaría con la fuerza que solo la hinchada de Boca puede provocar.
Emotiva carta de El Veco ante titulares catástrofes de algunos diarios que hablaban de la muerte de Boca a raíz de la crisis institucional de 1984 (clic para ampliar).
Fuente: revista El Gráfico número 3391 correspondiente al 2 de octubre de 1984.
Diciembre de 1977. Gran frase cierra esta nota. Una frase que trataba de justificar los aplausos a un joven Hugo perotti que llevaba casi tres meses jugando en Boca. O sea, cero trayectoria. Pero esos aplausos ya premiaban algo. El esfuerzo, su garra para ir al frente. Su incansable búsqueda, jugando bien, mal o regular. Y eso el hincha de Boca lo aplaude.
Fuente: revista El Gráfico número 3035 correspondiente al 6 de diciembre de 1977.
29 de noviembre de 1998, Bombonera. Por la fecha 17 del Apertura 98 Boca recibe a Independiente y empata 0-0. Resultado que combinado con el empate de Gimnasia con Central le alcanza para salir campeón invicto cuando todavía restaban 2 fechas más por jugarse.
Lo que no sabíamos aquella tarde mientras despedíamos al micro en el hotel, llegábamos a la Bombonera y recibiamos al equipo como un campeón merece, es que daba inicio una década de oro en la historia boquense. Diez años únicos, maravillosos, llenos de gloria que no estaba en los cálculos de nadie. Que dificilmente se repitan pero que quedarán por siempre guardados en nuestros corazones.
27 de febrero de 1991, Bombonera. Boca recibe a River abriendo la primera fase de la Copa Libertadores. Grupo compartido con los equipos bolivianos Bolivar y Oriente Petrolero y que tendría una apasionante definición (?). Pero ese es otro tema.
Aquella noche Boca terminó el primer tiempo 3 a 1 abajo en el marcador. Y para la segunda parte, aparte del empuje del Nro. 12 a puro aliento fue necesario empujar a River contra su arco. A base de centros pero también a base de patadas como la del video. Este hachazo de Blas merece todo nuestro reconocimiento. No sólo por haberle sacado las ganas de vivir (?) al mejor jugador visitante, sino por sus consecuencias psicológicas. Fue aplicada en el momento justo cuando River trataba de toquetear para enfriar el partido. Error. Con Giunta en cancha nadie toquetea.
Un tema recurrente en nuestras reuniones es dirimir qué campeonato fue el más festejado en la historia de Boca. Algo muy difícil de establecer y casi imposible de demostrar.
Passuccis de distintas generaciones opinan y los debates siempre llegan a una conclusión. Los campeonatos de 1954 y de 1992 pican en punta. No casualmente los que cortaron las peores sequías sin títulos locales. Las de 10 y 11 años, respectivamente. Algunos dicen que la primer Libertadores... otros se anotan con el Nacional 76. Pero la mayoría de voces concuerdan en estos dos campeonatos bisagra. El del 54 y el del 92.
Así que cortamos por lo sano y vamos a ponernos a laburar (?). Arrancamos ya mismo aportando pruebas concretas sobre lo que fue y lo que significó Boca campeón 1992. Un desahogo gigantesco.
Si tuviéramos que resumir aquella jornada del 20 de diciembre en una sola palabra sería desahogo. Por supuesto que si pudiéramos elegir otras, hablaríamos de fiesta, locura, nervios, multitud. Pero fue un gran desahogo. A lo Boca. Con algunos excesos (?).
Imposible olvidar los minutos finales de ese partido con San Martín de Tucumán. Una generación y pico de hinchas llegaban al final de un verdadero calvario y empezaban a vivir en carne propia lo que sólo habían podido escuchar o leer en revistas viejas. Lo que se había negado tan cruelmente un año antes en la final contra Newell´s. Así que pedir mesura en semejante momento sería muy de River tibios.
Ver estos videos hoy son obligatorios en nuestras reuniones. Aquella tarde fuimos felices. Y tiramos la casa por la ventana para desahogarnos. No había Aprevide ni organismos de seguridad amenazando con clausurar la cancha. No había nada ni nadie que pudiera frenar la fiesta que se venía. Ni la PFA tirando piedras a la tribuna de socios de Casa Amarilla pudo. En lo que fue una verdadera vergüenza. Pero eso es otro tema.
Disfrutemos de aquel desahogo de Boca campeón 1992. Con bombas y bengalas, capacidad del estadio desbordada, gente colgada en los alambrados, gente parada arriba de los palcos y gente invadiendo el campo de juego. Con Giuntini ensangrentado, con Benetti en estado de shock y llevado a una clínica luego del partido. Con Giunta agarrándose a piñas con un policía para evitar que repriman a la gente que quería dar la vuelta olímpica. Con el alambrado viniéndose abajo en lo que fue una desgracia con mucha suerte. En fin, con la gente saliendo de la Bombonera cantando, riendo, llorando. Se había cerrado una etapa muy oscura en cuanto a resultados deportivos. Pero maravillosa en las tribunas boquenses.
Con esta saga de videos tratamos de revivir lo que fue aquella tarde de la tan esperada consagración. El último campeonato de Boca festejado con el mítico barrilete azul y oro que tenía como misión bajar del cielo una nueva estrella.
Para algunos Passuccis, la mejor salida de Boca a un campo de juego en toda la historia. Puede ser. Es otro tema de discusión que ya abordaremos. Pero es verdad que aquella salida fue apoteótica. Y eso que una hora antes ya se habían tirado muchísimos petardos.
Lo que fue el pitazo de Lamolina para cerrar el primer tiempo. La angustia de todos era indisimulable. Pero despedir al equipo con aplausos fue ponerse al pie del cañón para lo que se venía. ¿Qué se venía? 45 minutos para empatar, salir campeón y evitar suicidios en masa (?).
Poniéndose la tarde al hombro, la gente fue pura esperanza en los 15 minutos de descanso. Sonó ininterrumpidamente “el campeonato local es mi obsesión”. Y así arrancó el segundo tiempo. Decorado con algunas bombas que caían en el área tucumana. Pero nada grave (?).
Imposible describir con palabras lo que fueron los últimos minutos del partido. No se puede.
Pitazo final y desahogo gigantesco. Furioso. Histórico. Inolvidable.
De fondo se escuchan las puteadas a una policía que tiraba piedrazos contra la tribuna de socios. Uno llegó al punto de sacar el arma. Una locura dentro de la locura inmensa que era la Bombonera en ese momento.
Festejos y más festejos. Interminables. Más vueltas olímpicas. La risa de Blas. El gorrito piluso del Beto. El Colorado Mac Allister rindiéndose ante el aliento interminable del Nro. 12.
Festejos en el barrio de La Boca y en las cantinas. Como manda la historia.
El Obelisco copado. La bandera de Boca izada en el mástil y el vals cantado mientras se prendía fuego un ataúd rojo y blanco con los nombres de los jugadores de River. La gloria.
Este título de Boca campeón 92 fue sin dudas uno de los más festejados de la historia. Hoy, con la panza llena, nos permitimos discutir si vale más una Libertadores o una Intercontinental. O si la Copa Argentina vale la pena festejarla o no. Incluso tomar la obtención de un campeonato local como un simple trámite que nos clasifica a jugar una Libertadores.
Pero en aquel momento no había panzas llenas. El campeonato local era una verdadera obsesión. Había hambre en serio. Y eso nunca tenemos que olvidarlo.
17 de mayo de 1981. Arranca la segunda rueda del Metro 81 y River cae derrotado 5 a 2 por Instituto. Lo que motivó una áspera conferencia de prensa del DT millonario al escuchar silbidos e insultos hacia su hijo durante el partido. Pero eso no es grave (?). Lo que nos llama poderosamente la atención es en el párrafo final una de las causas de la suspensión de un amistoso contra el Valencia.
Fuente: diario Crónica correspondiente al 18 de mayo de 1981.
Agosto de 1993. Tres meses después de su alejamiento de Boca, el Maestro Tabárez da una entrevista donde entre otras cosas juraba que un día iba a volver. Cosa que cumplió casi 10 años después. Pero el arranque de la nota es un monólogo a corazón abierto donde el Maestro entre todos sus recuerdos elige uno: el hincha de Boca. Y eso que tenía para elegir la campaña invicta del 91 y el campeonato del 92. Pero elige al hincha de Boca y lo pone en un lugar casi de devoción. (clic para ampliar)
Fuente: revista El Gráfico número 3854 correspondiente al 17 de agosto de 1993.
Octubre de 2012. Tras el ascenso a Primera A, River cumplía una irregular pero aceptable campaña en la máxima categoría. Cosa que parece que no colmó las expectativas del simpatizante millonario. Así es como el DT que lo sacó de la B se quejaba de insultos recibidos vía mensaje de texto.
El hincha de River es muy de insultar. Y el hincha de River 2.0 también.
Fuente: diario Clarin correspondiente al 4 de octubre de 2012.
20 de abril de 1986. Por la última fecha de la temporada 1985/86 Boca recibió a Talleres y cayó derrotado 4 a 2. ¿Cómo reaccionaría cualquier hinchada en aquel contexto cuando su archirrival se coronaba campeón y 15 días atrás le ganaba y le deba media vuelta olímpica en la cara? ¿Cómo reaccionaría una hinchada común si tras aquel cachetazo el equipo cerraba el torneo cayendo por goleada? El Jugador Nro. 12 aquella tarde llenó la cancha y alentó mas fuerte a Boca. Como manda la historia. Sin importar jugadores, DT, dirigentes ni éxitos deportivos en otros clubes. Se alentó a nuestra camiseta. Se la despidió con aplausos.
Fuente: revista El Gráfico número 3472 correspondiente al 22 de abril de 1986 (clic para ampliar)
“De Noche la luna virgen de la blancura asoma sus luces por sobre el barrio humilde, se recortan unas sombras que marcan un banco de plaza. Es el banco de la plaza Solís, donde un 3 de abril nació el club que habría de llegar a ser el más popular de los pueblos americanos.
Pareció como si el destino hubiera querido que Boca fuera del pueblo, y así como las libertades nacen en las plazas, el popular club tuvo también esa humilde cuna.
Una casa con muebles importados, con cuadros valiosos, y que era hogar de trabajadores pudientes, debió ser su cuna, Era la casa de Sana, pero el destino no lo quiso, la madre del joven visionario se opuso a la reunión de los cinco hombres y salieron de allí con la cabeza baja. ¿Dónde ir? Allí, a 70 metros, había un banco de plaza, allí podían conversar y allí nació Boca Juniors. Había Sol, un sol acariciante que quería poner su brillo a acontecimiento. Era un sábado y era la hora tranquila de la siesta. Los cinco muchachos se ubicaron en el banco.
- Tiene que ser un club de barrio.
- ¿Qué les parece si lo dejamos fundado ahora mismo?
- ¿Y cómo lo llamamos?
- Boca… como el barrio…
- Sí… pero… cuando la gente diga “El club Boca¨pensará en las cosas malas que se dicen por allí del barrio,,,,
- Los disfrazaremos – era Sana el que hablaba -, le agregaremos el Juniors de los ingleses, que representa juventud…
- Eso es….Boca Juniors!!!...
Y aquellos cinco padres tuvieron un hijo. ¡Varón! Dijo la partera, y fue un hijo vigoroso, con corazón de macho. ¡Fue Boca Juniors de todos los tiempos!”
Marzo de 1990. Emotivas palabras del por entonces DT de River, Daniel Passarella, al recordar a Labruna ingresando a la Bombonera. Pero más emotivas las palabras que dicen "esa tribuna que se venía abajo" al referirse a la hinchada de Boca. Podría haber dicho "esa tribuna" o incluso podría tirar un simple "esa tribuna llena", Pero no. Decir que una tribuna se viene abajo, debnota una carga emotiva de gran tamaño.
Y siempre es bueno que este tipo de cosas salgan de la boca de protagonistas con tantas medallas colgadas en la historia del fútbol argentino.
Fuente: revista El Gráfico número 3677 correspondiente al 27 de marzo de 1990.
Año 1969. El partido no tiene importancia. Lo que nos interesa es que se jugó un jueves a la tarde, en horario laboral. Y la presencia del Jugador Número 12 fue masiva, contundente.
Estas imágenes muestran cómo iban a la cancha los hinchas de Boca. Como gritaban y explotaban nuestras tribunas hace casi 50 años. Un ejemplo más, de que pueden pasar los años, las modas, y varios detalles propios del paso del tiempo, pero el fervor, la pasión y el sentimiento se mantienen inalterables.
Para nuestra pasión no hay excusa que valga. Los campeones de las excusas y de la General paz embotellada son otros.
18 de mayo de 1977, cancha de Huracán. Por el último partido de la primera fase de la Copa Libertadores, Boca visita a River y empata 0 a 0. Tal vez por ya estar eliminados, tal vez por no presenciar los festejos de Boca por clasificar a semifinales, tal vez por hacer de local en Parque Patricios ya que el Estado le estaba refaccionando su cancha o tal vez por ser aquel un partido televisado, la hinchada millonaria decidió masivamente no acompañar a su equipo en el superclásico. Ojo que tal vez en mediados de mayo era una noche muy fresca.
La excusa la pone usted. Seguramente hay cientos para elegir. Lo importante es que La -1 no fue a la cancha contra Boca.
Fuente: revista Todo es Boca correspondiente al 24 de mayo de 1977.