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sábado, 20 de septiembre de 2014

Estos hinchas de Boca merecían ir a la Bombonera 2014

A continuación relatos en primera persona, sin tocarles una coma ni un acento, ni agregar ni quitar nada, de hinchas de Boca tan fanáticos como cualquiera de nosotros que pudieron cumplir el sueño de conocer la Bombonera, ir por primera vez a ver un partido de Boca o regresar tras muchos años de ausencia.
El hincha no socio merece tener su oportunidad de comprar entradas. Las que puedan ponerse a su disposición, Pero es muy injusto dejarlos afuera. Ellos ayudron a que la Bombonera sea una fiesta la noche del 18 de septiembre de 2014 ante Central.

Hincha de Boca Luciana Tomás
Mi nombre es luciana y el jueves 18 junto a mi mama pudimos cumplir el sueño de ir a la bombonera, yo soy bostera gracias a ella y a mi abuelo, vi siempre desde que tengo memoria los partidos de boca y ella nunca me pudo llevar. El día que anunciaron venta de entradas a no socios fue increíble fuimos el lunes bien temprano a hacer la fila y sacar nuestras plateas. El jueves se nos cumplía el sueño la bombo estaba que explotaba con mi mama nos emocionamos hasta las lágrimas, cantamos hasta quedarnos afónicas, gritamos los tres goles. Y al fin pude cantar el famoso Y DALE Y DALE Y DALE BOCA DALE. Lo disfrute a morir, quien sabe cuando podremos volver

Hincha de Boca Gustavo Calderón
Queridos amigos de @lapassucci, después de 6 años volví a nuestra querida Bombonera. La alegría que tenia encima era inexplicable, no me la sacaba nadie, ir subiendo por las escaleras de nuestra glorioso estadio mientras se escuchaban las trompetas y bombos de La 12 me erizó la piel, y eso que no era la primera vez que entraba.. no me quiero imaginar aquellas personas que el día jueves fueron por primera vez a la cancha, seguro sienten lo mismo que yo y me alegro mucho que por fin pudieron conocer la mítica Bombonera.
Volví a mi casa y no me podía dormir, me pesaban las piernas y me dolía la garganta, pero estaba feliz porque una vez mas los jugadores y la hinchada dejaron todo. Lo único que me deja un poco triste es que no se cuando voy a poder volver, espero que la venta de entradas a los NO socios se repita en este año. Nosotros, los NO socios, también queremos ir a dejar todo alentando, somos bosteros como cualquier socio y también llevamos a boca en el corazón y en la sangre.
Gracias por el espacio.
Gustavo Calderón, un soldado más de la bombonera.
Hincha de Boca Agustín Lambiase
Passuccis queridos,
Antes que nada, gracias. Por la incansable defensa de la historia y la verdad. Y el tesón con el que le dan pelea a los impresentables medios gráficos que tenemos...
Tuve la suerte de ir de chico varias veces con mi viejo (nacido en La Boca) a la bombonera. Despues se nos complicó con el tema de la no disponibilidad de entradas para no socios. Hacia mas de 6 años que no iba y ayer pudimos volver. Un par de amigos se hicieron adherentes hace poco sin micha fe pero pudieron ir 3 partidos seguidos , lo que me motivó a anotarme a mi también. Ya tengo carnet y espero poder ir las próximas fechas.
Pero no es en esto donde me quiero centrar. Mi hermana nunca habia ido. Ayer cumplió el sueño de conocer el templo y la gloriosa hinchada boquense.
Les paso foto que subió. Alentó, festejó, se la veia con los ojos bien abiertos disfrutando cada momento. Único.
También llevé a mi novia. Hincha de "ningún equipo" , había conocido las canchas de Racing, Velez y Riber. Ella se mantuvo más tranquila, pero la charla post partido fue contundente:
- Qué loco, en ningún momento pararon de alentar, venía una canción atras de otra.
- Viste, te dije. Nada que ver con el resto, no?
- Pará , yo igual habia ido a partidos mas tranquilos, contra Belgrano, Lanus, ponele.
- Bueno, ni Central ni dieciseisavos de Sudamericana son taaan importantes tampoco...
- Ah no ? Parecía un partido definitorio por como gritaban...
- Y sí.
Me fui feliz de la cancha. Fue una noche de fiesta, con muchas caras de alegria con las que inconfundiblemente compartíamos la alegría de poder volver a la Bombonera.
Que se haga costumbre la venta a no socios.
Es inaceptable, I - NA - CEP - TA - BLE , que haya hinchas sin poder ir cuando la venta a no socios es una posibilidad real. Que la rentabilidad de abrir las ventanillas no sea una variable a tomar. Que no se negocie darle el gusto al hincha.
Un abrazo Passuccis. Les diría que no aflojen, pero no hace falta. Gracias.


Hincha de Boca Javier Ramirez

Cuando me entere que vendian entradas a los No socios no dude, lo lleve a mi sobrino de 4 a que me acompanara y viva por 1era vez
la experiencia que es Boca. Yo no volvia desde que no vendian plateas visitantes a los no socios...ya perdi la cuenta.
Cdo nos acercamos a la cancha anoche, cdo por 1era vez escucha a la Hinchada de Boca mi sobrino me mira y sonrie, ese momento no me lo olvido mas en la vida. 
cdo entramos yo lo veia al enano y observaba la Bombonera a pleno, y ahi empezamos a saltar y gritar por Boca, fue una noche magica, que ojala se siga repitiendo.


Hincha de Boca Joaco Verón

Aca les mando lo que escribí para mi blog de la primera vez en La Bombonera (ante Vélez) 
Domingo 31/08 del 2014.
13.00hs. Banchero.
Luego de un paseo por el barrio mas lindo del mundo, mi emoción ya se reflejaba en mi sonrisa, en mis músculos, en mi emoción. Conocer Caminito, conocer esas calles de las cuáles escuché a hablar mas que las calles de mi ciudad, significó respirar Boca, respirar Pueblo, darse cuenta por primera vez que Boca va mas allá de la pelota rodando, aunque eso ya lo sepas desde antes. Azul y Oro por todos lados, República de La Boca, y la experiencia de dar la vuelta a toda La Bombonera, a ese Templo
Empieza el almuerzo con otros amigos bosteros, pizzas, fainá, y Boca durante todo el almuerzo. Anécdotas, debates, risas, y planes a futuro. El almuerzo mas bostero de mi vida, la cual agradezco a los que participaron, y que sin duda se debe repetir. Eso también te da Boca.
16.00hs. Aristóbulo del Valle e Irala.
La emoción ya estaba ahí, el sol pegaba fuerte y abrieron los portones, la caminata al estadio, con bandera y campera en mano, con un piluso en la cabeza, y la adrenalina subiendo la temperatura de la sangre.
16.20hs. Bombonera.
Entramos, y empezamos subiendo las escaleras, con algunas personas alrededor, ya que entramos muy temprano, pero igual ese ambiente a gloria lo siento cada vez mas alrededor mio y por dentro también.
Esos últimos escalones, ese pasillo viendo de reojo las tribunas y el césped, ya era realidad, ya estaba ahí, y la sonrisa en mi cara no se podía disimular. Tampoco quería. La bandera pasó y se iba a colgar, eso también era muy importante para mi. Y ahí, al final del pasillo, salimos. El sol en la cara y el mejor estadio del mundo ante mis ojos. El pasaje de la felicidad.
El sol en la cara, las tribunas viéndolas llenar de a poco, la bandera del "Soldado de La Bombonera" orgullosamente colgada, ver colgar de a pocos las banderas, saludar a hinchas de una tribuna a otra, mirar la reserva, y disfrutar esos momentos como nunca.
18.15hs.
Ya llevaba cantando veinte minutos, pero el momento donde el equipo entra a la cancha, fue impactante. Mis ojos no podían ver todo lo que querían ver, no llegaban a captar cada detalle, y la garganta ardía de los gritos. Era la primera vez que cantaba junto a otros 50.000 bosteros. Ya estaba ahí, era el día. Y La Bombonera latía. Se ovacionó al Vasco, se ovacionó a Bianchi, y se puteó a la dirigencia. Un combo impecable. 
Durante el partido se vivió como lo vivimos todos. Con aliento a los jugadores, en la derrota, en el empate y en la victoria, y hasta con uno menos.
Desde el tercer gol para adelante, lo siguiente fue una locura, donde no pude evitar pararme en el caño delante de la platea y empezar a revolear la campera, recordándo a riber por donde pasó, y gritando con orgullo que ser bostero es un sentimiento que no puedo parar.
Las lágrimas se derramaban por la cara, y no importaba nada mas, el partido había terminado, se despidió al equipo como debía ser, y se siguió cantando un rato mas.
Se descolgó la bandera, que cumplió muy bien su objetivo, y se empezó a caminar hacia la salida, a paso lento, entre miles de personas,y cantando. Y llorando también. Como no debía faltar, antes de salir, le dí una caricia y un beso a La Bombonera, y me prometía a mi mismo que iba a volver, como sea.
Gracias Boca, siempre estaré a tu lado, Boca Juniors querido.


Hincha de Boca Lautaro Carbonell

Hola amigos de la Passucci, vi que estan juntando testigos de la fiesta de anoche.
Desde que tengo razón y memoria que quiero ir a la cancha de boca. Defendí siempre a muerte estos colores y me canse de debatir sobre que tenemos la mejor hinchada del mundo. Todo esto sin poder haber ido a la cancha, por lo que veía en mi casa, Cipolletti, en la TV.
Anoche tuve la posibilidad de cumplir un sueño y fui a la cancha gracias a que el club nos vendió entradas a los NO SOCIOS. (Una modalidad que quedo demostrada ser 100% eficaz). Con lagrimas en los ojos cada escalón que subía era un pedazo mas de la Bombonera iluminada por esos reflectores, era como quedarse sin aire, quería subir corriendo, mucha adrenalina. Faltaban 15 minutos para el comienzo del partido y sin embargo la hinchada a estaba cantando.
La gente no paro de alentar ni un segundo! Un gran motor para los jugadores y viceversa ya que el buen rendimiento del equipo contagiaba a alentar con más fuerza al punto de que la gente se rompía las manos aplaudiendo los huevos que se ponían. Fue una experiencia única y espero que repetible. Estoy seguro que esto siempre fue así y ahora me quedo tranquilo que viví con mis propios ojos lo que siempre defendí sobre la mejor hinchada.
Quisiera poder ir todas las fechas a la cancha a demostrar cuanto quiero a Boca Juniors pero al no tener tarjeta me imposibilita poder hacerme socio adherente. Fue buena la decisión del club de darnos la oportunidad a los que no podemos ir siempre y estoy seguro que muchos no pudieron dormir anoche después de la fiesta. Fue todo alegría y carnaval.
Solo una cosa no me gustó y me opaco (casi nada) esta gran velada y fue un pequeño cruce entre hinchas en el sector de la 12, un pequeño revuelo que no paso a mayores pero que no me gustó para nada.
Sin más que decir, esta fue mi experiencia. No puedo escribir mucho más por que no sabria que palabras usar para describir las sensaciones que me generó estar anoche en el templo.
Saludos bosteros a los Passcussi, sigan trabando de cabeza por estos colores, y gracias por apoyar al NO SOCIO. 


Hincha de Boca Martin Haljan

Hola que tal? Soy un hincha de Boca no socio, que ayer pude volver a la cancha después de mas de 4 años. Cuando el domingo pasado me enteré que se vendian entradas para no socios no lo dude ni un segundo a pesar de que solo eran plateas y el precio era bastante alto. Al otro día me levante a las 8 de la mañana y viaje dos horas en bondi para ir y poder sacar una entrada. La gente en la fila feliz y expectante de poder conseguir una entrada. Escuchaba hablar a muchos que iban a ir por primera vez, otros que se venían desde Rosario para poder estar.
La verdad que fue increíble la fiesta que se vivió anoche. La cantidad de gente que había, estaba repleta. Pero sin duda lo mejor de todo fue ver que en la platea había muchos pibes como yo, que se ve que tampoco eran socios y que esperaban esta oportunidad de venir a la cancha, con ganas de cantar y de alentar por Boca, pararse en las butacas, como si se estuviese en la popular. La verdad que me encantaría poder repetirlo! Saludos!


Hincha de Boca Juan Cruz Juliá

Segunda vez que voy a la cancha, adherente. La primera vez que fui, se suspendió por la lluvia contra Racing. Creí que era mufa y tenia miedo de ir devuelta, cuestiones de cábala, pero las ganas de ir pesaron mas. Llegué a la 3er bandeja y ví la cancha iluminada, hermosa, me impresionó. Salió Boca y el templo se movia, no lo podia creer, temblaba, latía. Era lo que me habían contado mis amigos, familiares. El gol fue algo hermoso, a pesar de haberlo experimentado contra Racing, fue algo diferente, fue un gol de Copa. Ver la gente gritar, abrazarme con gente que ni conocia, el "Dale Boca dale" todo fue espectacular. Ni hablar cuando fue el segundo gol. Ya estaba todo dicho. En ese momento, fue alegría, fiesta, carnaval. Me fui ilusionado, con este Boca que propone, juega, tiene la pelota, va al piso y defiende lo que es Boca. Garra y Huevo.


Hincha de Boca WalterCABJ90

Hola amigos de LaPassucci,
les mando este mail para que sepan que primero que nada estamos agradecidos por defender nuestra identidad.Ayer fue una noche soñada nuevamente,hace casi dos años que no iba a La Bombonera y la verdad fue como si hubiera ido por primera vez.Me sentia en casa,con mis hermanos bosteros...en cada grito de gol abrazandome con el de al lado,saltando,cantando y bailando como dice en uno de sus post en avellaneda.Es inexplicable como somos un solo grito a la hora de alentar.Espero que no vuelva a pasar mucho tiempo para reecontrarme con mi amada Bombonera otra vez.La platea donde fui parecia una popular,fiesta y locura,que solo un hincha de Boca puede sentir.Todavia no se entiende lo de esos socios que se van 15' antes,me queria quedar a dormir ahi adentro.Como dije,espero que no pase mucho tiempo para que nos vuelvan a abrir las puertas para ir a alentar a Boca del corazón.
Atentamente: Walter Perez,otro soldado de nuestra querida Bombonera.


Hincha de Boca Juan Gesualdi

hola, soy juan gesualdi, tengo 18 años, ayer fue mi primer partido en la bombonera. 
la verdad es una sensacion inexplicable, el corazon te late a mil, cantas aunque no te quede voz, es un sueño hecho realidad. 
mi historia con Boca es de toda la vida como mi pasion por el futbol, soy de un pequeño pueblo de la pampa, y desde chiquito iba a la cancha con mi viejo, siempre le decia ojala algun dia venga boca (una utopia), ¿te imaginas a la 12 aca? 
Bueno ayer pude ver a boca, y ahora lo que quiero es que mi viejo pueda viajar yque tambien pueda cumplir ese sueño. 
Ahora estoy estudiando en bs as, asique creo que va a ser mas viable la posibilidad. la verdad seria otro sueño! 
Vamos xeneize!! 
PD: necesito una garganta nueva, y que sigan vendiendo entradas a los no socios!


Hincha de Boca Iván Lorenzetti

hola, passuccis, Gracias por darme este espacio
Lo que vivi el otro dia con Central me lo llevo a la tumba. Pensé que me iba a gustar pero no estaba preparado para quebrarme a medida que subia las escaleras y escuchaba la gente cantar.
Era el momento que esperé durante toda mi vida. Me dic uenta que la realidad superó todo lo que habia imaginado
Yo quiero ir a la cancha. Quiero comrpar mi entrada. No lo querio manguear nada a nadie. Quiero ver a Boca. Y alentar, Me siento muy emcionado de haber conocido la Bombonera. Es hermosa. Se mueve de verdad.
Gracias po favo ganemos esta pulseada. Viva Boca carajo.!

domingo, 6 de abril de 2014

La hermosa danza de un pueblo 1989

La Supercopa obtenida por Boca en 1989 no sólo cortó 8 años de sequía absoluta en cuanto a éxitos deportivos. Desató un festejo interminable en la hinchada de Boca. Y dio lugar a manifestaciones de todo tipo. Como estas palabras escritas para la ocasión y a las que queremos rendiel un humilde homenaje.
En esa epóca no había Copas Libertadores ni campeonatos locales para festejar. Pero había algo tan o más importante. Convicción en seguir escribiendo nuestra historia respetando la identidad boquense (clic para ampliar).
Fuente: revista El Gráfico edición especial número 60 correspondiente a noviembre de 1989.

Gracias al Passucci Carlos Guajardo

martes, 31 de diciembre de 2013

Misión cumplida

En los años '70 el mundo vivía en medio de la "Guerra Fría": las dos superpotencias, Estados Unidos y Unión Soviética, se dividían el planeta en base a guerras, invasiones, atentados, espionaje, y más. Y es en los espionajes dónde queremos poner el acento para el post de hoy. Porque entre las tácticas, las formas de infiltración y los mensajes que se enviaban creemos que está la clave para entender qué pasó con el personaje en el que nos centraremos.

En base a las misiones que les encomendaban las potencias, diversos agentes secretos debían infiltrarse entre sus los enemigos, para saber sus movimientos. El problema radicaba en cómo enviar un mensaje al bando propio sin que se enteren los contrarios, siendo que el espía debía comportarse y manejarse igual a sus enemigos, para ganarse su confianza. Era habitual, entonces, mandar mensajes subliminales en los medios de comunicación. Alguna publicidad en una revista, alguna nota en la TV, tal vez un comunicado por radio. El receptor debía saber descifrar el texto encriptado. Varias películas retratan estas cosas, desde la parodia cómica hasta el documental.

Tal vez basado en el contexto mundial en el que estábamos en los '70 es que un grupo de bosteros contactó a Daniel Passarella siendo él un juvenil en Sarmiento de Junín. Daniel, por entonces, como lo confesó varias veces, era hincha de Boca y despreciaba a los de River.



Hace un tiempo nos había llegado un texto a manera de novela relatando la idea de que Daniel Passarella fue "operado" a comienzos de los '70. Hoy pensamos, que quizá ese relato tiene partes de verdad. Nos remitimos a un reportaje en donde el "Heber" Mastrángelo cuenta que él fue clave para lograr que Passarella fiche para River:


El Héber era hincha de Boca, pero jugaba en River. Recién en 1976 pudo pasar a jugar con la azul y oro. ¿Fue entonces otro "infiltrado" como Mastrángelo el que, ganándose la confianza de los riverplatenses, operó para lograr que Passarella vaya a Nuñez?

Hay demasiados cabos sueltos. Nos pusimos a buscar: ¿y si hubo mensajes encubiertos a lo largo de los años para demostrar que el plan de mandar a River a la B iba sobre ruedas, que iba a llevar unas 3 o 4 décadas pero se estaba en buen camino? Es probable que en alguna nota dada por Passarella, se encontrara algún mensaje oculto, alguna pista para que quede claro que todo iba bien.

Y así fue como en una Revista Estadio de/1982 nos encontramos con esta nota, con Daniel Passarella arriba de la letra "B". El plan seguía en marcha, quienes sabían de la idea descifraron correctamente el meta-mensaje. El resto, sólo vio a Passarella sobre una insignificante letra. ¿Habrá más mensajes subliminales? La Passucci nunca descansa, pero desde ya podemos agradecerle a Daniel Passarella porque su misión ha sido cumplida perfectamente. 


 

sábado, 22 de junio de 2013

Un poema para Boca 1977


28 de diciembre de 1976, Bombonera. Boca festeja el campeonato Nacional ganado en la final a River, jugando un partido amistoso contra Lanús. 
Fuente: revista El Gráfico número 2987 correspondiente al 4 de enero de 1977.

miércoles, 4 de julio de 2012

Lo que –seguro- ocurrirá antes del partido del miércoles en Brasil

Al tiempo que Orión se ajusta sus guantes, Elías Musimessi -“el arquero cantor”- toma una guitarra y canta para la historia ese chámame suyo que decía “Dale Boca, viva Boca… el cuadrito de mi amor…”. Mira de reojo como Roma le avisa que, ante la chance de los temibles penales, el arco de boquita se le achica a todos los pateadores, pero no por magia, sino porque el portero se engrandece. Al tanto de ese consejo, el Loco Gatti le cuenta historias descabelladas sobre viajes por América y la hostilidad en las finales de Copa. Córdoba ríe por alguna broma del Pato Abbondanzieri para romper un poco la tensión, pero todos callan y reverencian cuando la figura imponible de Américo Tesoriere entra al vestuario acompañado de Victoriano Caffarena y toda la troup de la Gira del ’25. El silencio es respetuoso hasta el hartazgo, Sosa Silva se sorprende, y el Mono Navarro Montoya avisa a todos: de pie, entró Américo, el arquero de Boca…

En un rincón no muy apartado de allí, Caruzzo y Schiavi ultiman detalles, hablan de relevos y cierres, de pelotas paradas. Atento escucha todo el Patrón Bermúdez, con los ojos llenos de emoción, muere de ganas de entrar él a la cancha. El Ruso Hrabina lo acompaña y asiente, él también sufre la ausencia y la lejanía de las canchas y las batallas. Passucci se tira de cabeza a contar aquello de las camisetas blancas marcadas con fibrón y rompe en llanto por la nostalgia. Pernía se hace grande y lo consuela; es que al Tano todavía le duelen las piernas por los golpes recibidos hace más de treinta años ya. Pancho Sá y Mouzo parecen siempre inalterables, hablan de “La Candela” y de los gloriosos años setenta: se aman y odian como era entonces, Pancho saca a relucir eso de “nadie tiene tantas copas ganadas como yo”, y Roberto le retruca con un “nadie jugó en Boca tantos partidos como yo”, y los dos se sonríen y alientan a la pareja de centrales que sigue concentrada en el juego que está próximo a empezar. La impronta de Silvio Marzolini, prolijo hasta el hartazgo es un halo de pulcritud en medio de tanto sudor, emoción y barro en suela. Habla con Clemente y con Roncaglia. El Negro Ibarra se suma y escucha atentamente. Aparecen Soñora, Stafuza, y el gran José Luis Cuciuffo, “el cordobés del pecho inflado”. Más -muchos más- se suman y aprenden y dialogan. La línea de fondo de Boca se va armando plagada de historia. Juan Simón escucha atentamente a todos y casi ni opina, tiene lo justo, lo que necesita, está concentrado por todos los demás, casi un calco a la actitud de Samuel allí.

A Somoza y Ervitti lo rodean pesos demasiado pesados, pero ellos saben que ya están a esa altura: el Rata Rattín -el verdadero gran capitán- todavía tiene el puño apretado de estrujar ese banderín inglés en Wembley. Giunta lo mira con admiración y algo de celos. Serna y el Chapa Suñé conversan sobre finales, y -si, otra vez-, el silencio se adueña del fantasmal vestuario: señoras y señores, todo el mundo de pie, Don Natalio Pescia ha ingresado. Algunos lo miran absortos, no pueden creerlo. Es él, el hombre que da nombre a esa famosa tribuna que da a la Casa Amarilla. A su lado, con la sonrisa siempre fresca, La Raulito acomoda el ya histórico traje de Cacho Laudonio.

Por unos momentos, a todos les impacta un recuerdo instantáneo que los golpea de un modo misterioso: La Bombonera se hace presente en el imaginario, y el piso parece temblar. Las nieblas del Riachuelo invaden las calles cercanas. Las casitas pobres, el mundo pobre de la República de La Boca. Conventillos, italianos, latinoamericanos. Bolivianos y Paraguayos… si, ellos también. El orgullo se hace presente otra vez. Esta vez, es el orgullo de que los ignorantes crean que eso es un insulto. Lo que para los demás es un insulto, para nosotros -lo piensan todos- es un orgullo inmenso. ¿Cuántos otros pueden jactarse de ser la mitad mas uno de América?

Pasó el recuerdo, y un hombre alto e imponente habla con dirigentes de Boca y de la organización, parece tenerlo todo bajo control, aunque por momentos también parece histérico y exasperado. ¡Pero si no es otro que Alberto J. Armando! Todos sabían que no podía a faltar a este encuentro, está en todos los detalles y arrastra mística por donde camina. Más serenos, a su lado, Pedro Pompillo y el gigante Antonio Alegre lo ladean y acompañan, dejando de lado cualquier diferencia política que pudiese existir entre ellos. Notan algo curioso: por unos meses, todos trabajaron juntos alguna vez, todos por Boca, como ahora también. Sobrevuela el recuerdo de los Padres Fundadores: Esteban Baglietto, Alfredo Scarpatti, Santiago Sana y los hermanos Juan y Teodoro Farenga… Todos ellos se acomodan junto al inmortal Camilo Cichero en un banco que aparece allí flotando en el aire espeso del vestuario: es el banco de la Plaza Solís…

La escena continúa con el Muñeco Madurga, Heber Mastrangelo, Lazzatti y Lucho Sosa, que hablan con Rivero y Ledesma, les explican secretos de “halfs”, esa difícil y extraña posición que solo un juego tan dinámico y hermoso como el fútbol puede tener tan incorporada y naturalmente aceptada como fundamental. Todo está enrarecido, un halo de magia lo sobrevuela todo, fantasmas del pasado no dejan de llegar a acompañar, la historia se hace carne y se materializa en los vestidores del Pacaembú. Claro, Boca está por jugarse su historia en otra final de la Copa Libertadores de América…

Juan Román Riquelme parece callado, como distraído de la aquelarre que se manifiesta allí, pero en realidad está más concentrado que nunca. Al ídolo por definición se le apresta un nervio cuando la puerta del vestuario se abre y un señor un tanto gordito y de barba aparece allí… al pisar el vestuario, ese señor rejuvenece casi instantáneamente y ahora es un pibe de rulos, flaquito y con granitos en la cara, la camiseta pegada al cuerpo y el número diez grabado a fuego… Es que Dios no podía perderse esto. Es Diego Armando Maradona… De movida nomás, D10S se abalanza sobre Ángel Clemente Rojas, su gran ídolo, y lo abraza “Rojitas, que lindo verte acá…”, le susurra al oído. “Hola Diego…”, casi con ternura se despega la respuesta de Angelito. Se miran y emocionan, pero no dura nada ese encuentro, saben por qué están allí así que se enserian sus gestos. Ambos ahora se dirigen hacia el gran capitán, le presentan sus respetos y le aseguran que ya entró en la historia grande, que tanto como “Rojitas” o “Diego”, el no será nunca más Riquelme, ahora y para siempre será “Román”… Y todas las diferencias del mundo se terminan allí, y Román ya se siente defendiendo, no solo a su gran amor, sino también al patio de su casa…

Pero hay otro que se jacta también de ello. Brota de sus gestos y comentarios una picardía y un hambre de gloria exasperados. Parece entenderlo todo, es el hincha en la cancha, tiene el ADN xeneize hasta en los huesos y fue forjado genéticamente perfecto para jugar en Boca. Él sabe que jamás volverá a ser “Barros Schelotto” como lo llamaban: es y será por siempre “Guillermo”. Habla con el paraguayo Cabañas y el uruguayo “Manteca” Martínez sobre eso. Antonio “Tim Tim” Valentim y Carlos Tevez se suman a la charla. Todos hablan con Mouche y Cvitanich. Los aconsejan, los miman, saben que los delanteros dependen mucho de su temple, de su confianza para encarar, para atreverse y llegado el caso definir.

Y para ello también están allí Pancho Varallo, Pepe Borello, Mario Boyé, Martín Palermo, Roberto Cherro, Severino Varela, Jaime Sarlanga, el Tanque Rojas. Ellos se miran de reojo pero se saludan. Finalmente van y saludan también a Silva y Viatri que, enseguida, generan y advierten ese extraño recelo entre goleadores. El ambiente es tenso con tantos de ellos allí dentro, pero de un momento a otro alguien tira una broma y el ambiente ya es otro…

Falcioni se apresta ahora a ultimar los detalles en la charla técnica previa. El vestuario está repleto de historia: pasado, presente y hasta futuro. A su lado, respetuosos, lo acompañan Mario Fortunato, Alfredo Garassino, el “Toto” Lorenzo y Carlos Bianchi…

Todos se funden en un abrazo final. Hay gritos, llantos de emoción, palmadas fuertes entre ellos, mucho aliento. Afuera se escucha una silbatina feroz con ritmo de samba. El clima es hostil, y la mística se puso una camiseta Azul y Oro. Todos son historia, independientemente de que es lo que termine por suceder. Todos se han encargado, a su tiempo y forma, de seguir construyendo una historia rica y hermosa por donde se la mire…

Riquelme se apresta la banda de capitán, hace un paso en la escalera, los mira a todos y habla a viva voz: “Señores, Compañeros, Fantasmas, Amigos, Ídolos, Locos, Extraños… Nos jugamos la historia. Que nadie se olvide como llegamos acá, por qué estamos acá, y quienes son los que nos acompañan. La mitad mas uno del país está con nosotros. Todos juntos somos el Jugador n° 12… Señores, Compañeros, Fantasmas, Amigos, Ídolos, Locos, Extraños… El corazón bien adelante y la frente en alto, a jugar con inteligencia, cabeza fría y con los huevos en la punta de los botínes…

…Señores, Fantasmas, Amigos, Ídolos, Locos, Extraños… vamos a la cancha nomás, carajo!
…Señores, Fantasmas, Amigos, Ídolos, Locos, Extraños… ESTO ES BOCA…”

Passucci Sebastián

domingo, 15 de abril de 2012

Supongamos un par de cosas

“Loco, cortenla de hablar de River, en serio, basta. Qu’e les pasa? Viven pendientes de River. Su equipito no les llena el alma? Hablen de que son hinchas de su hinchada pero no le rompan las pelotas mas a River..... o hay envidia?

Vamos por partes. Nos gusta hablar del Jugador Nro. 12 porque estamos muy orgullosos de cómo fue, es y será su comportamiento en las tribunas. En esto no nos interesa incluir a los barras porque en ese sumundo, sabido es que hay otros códigos. La gente de Boca, la que forma el Jugador Nro. 12 es única e incomparable y hasta motivo de admiración a nivel mundial.
Segundo tema. No es que vivimos pendientes de River, en todo caso vivimos pendientes en desenmascarar sus mentiras. Póngase un poco en nuestro lugar. Si Boca estuviera en la B y sale un Roncaglia a decir “si estuviéramos en la A, pelearíamos el campeonato”, ¿qué haría usted aparte de descostillarse de risa?
Las cargadas son parte del folclore. Que aparezca un fantasma del descenso hasta en las playas de Copacabana es inevitable.
Vamos hombre, póngase en nuestro lugar. Trate de entendernos. ¿No puede? Lo vamos a ayudar.

Supongamos que en la temporada 2011/12 el que peleaba por no ir a la Promoción era Boca. Supongamos que durante las últimas siete fechas no pudo ganar un solo partido y llegó a la fecha 19 con el agua al cuello. Supongamos que en esa última fecha jugaba con Lanús, perdía 2 a 1 en la Bombonera y sus hinchas lo silbaban y le tiraban piedras y palos en la despedida. Supongamos entonces por un instante, que Boca debía jugar la Promoción.
Supongamos que el miércoles 22 de junio Boca estaba jugando contra Belgrano en Barrio Alberdi y perdiendo 2 a 0 su DT, Falcioni, miraba con los ojos llenos de lágrimas. Supongamos que la barra de Boca hacía un agujero en el alambrado e invadía el campo de juego. Supongamos que esos 4 o 5 barras de Boca que invadían el campo de juego le pegaban un empujón a Matías Caruzzo y una patada voladora a Cellay.
Supongamos que para el domingo 26 de junio, a Boca se lo habilitaba a jugar con público en la Bombonera aunque no lo mereciera. Supongamos que se ponía en ventaja a los 5 minutos con una media vuelta de Palermo. Supongamos que en el entretiempo las cámaras de seguridad de la Bombonera registraban que un grupo de 7 u 8 barras entraban al camarín de Pezzotta a apretarlo para que cobrara un penal. Supongamos que Belgrano le empataba en el segundo tiempo y que Pezzotta finalmente cobrara ese penal suplicado y que Palermo, en el arco de Casa Amarilla, tiraba una masita abajo y al medio para que Olave ataje. Supongamos que a los 44 minutos el árbitro tenía que suspender el partido, Boca se iba al descenso y en tribunas y plateas se desataba un verdadero escándalo. Supongamos a plateistas de Boca rompiendo las butacas y tirándolas al campo de juego. Supongamos que la gente ubicada en las populares bajara al playón e intentara ingresar a los pasillos internos para destrozar la Bombonera. Supongamos que el barrio de La Boca fuera saqueado e incendiado. Imagínese usted viendo por televisión a los hinchas de Boca rompiendo su estadio.
Supongamos que ya con el descenso consumado, a las 48 horas sale Angelici y dice “que la B es económicamente más rentable”. Supongamos que a Boca vuelven dos ex jugadores bastante o muy queridos por la gente. Podrían ser Palacio y Tévez.
Arranca la temporada 2012/13 y supongamos que su River es una maquinita que no pierde nunca. Toma la punta del campeonato y cada vez le saca más ventaja al resto. La vuelta olímpica empieza a estar cada vez más cerca. Mientras tanto supongamos que Boca en la B, con Tévez y Palacio, hace una buena campaña pero no puede ganarle nunca a los que pelean la punta. Supongamos que Boca pierde con Aldosivi haciendo de local en cancha de San Lorenzo. Supongamos que River sigue ganando en la A y lleva un invicto de más de 25 fechas. Supongamos que pese a eso, muchos medios de comunicación trata de imponer que Boca en la B juega mejor que el River puntero holgado en la A. ¿Cómo se sentiría usted? Y que esos medios de comunicación también dicen que la B es más competitiva que la A, que los equipos están mejor preparados y que los jugadores de la B deberían ser tenidos en cuenta por Sabella para ser convocados a la selección Argentina.
Supongamos que encima sale Tévez y dice “este Boca en la A, seguro pelearía el título”. Al otro día sale Palacio y dice “este Boca no tiene nada que envidiarle a River”. Supongamos que sale el DT de Boca, imaginemos un 5 ex jugador, supongamos a Sebastián Battaglia, y dice “hoy día la B se parece mucho al Calcio italiano”. Mientras tanto River saca 9 puntos de ventaja pero Olé, Fox y La Corpo entera dice que River es un puntero mediocre y Boca es fútbol champagne. Pero supongamos que el primer fin de semana de diciembre pasa algo histórico. Supongamos que Boca pierde 1 a 0 contra, un equipo que se llame River Unidos, y al día siguiente, su River le gana 3 a 0 a Banfield en el Monumental y se corona campeón invicto del fútbol argentino. Supongamos que salga Olé y diga que ese River salió campeón pero que no juega a nada.
Llega el verano. A días de los dos superclásicos de verano, sale Palacio y dice “si le llegamos a ganar en River en Chaco, se les viene la noche”. Supongamos que ese superclásico en Chaco se juega y arranca con Boca a todo vapor durante los primeros 5 minutos. Pero en la primer llegada de River, tira un centro Keko Villava y Pavone de cabeza pone el 1 a 0. Supongamos que Boca se desespera. Supongamos que Tevez explota, se hace echar, insulta al árbitro y hasta le arroja un puntapié. Ya en el segundo tiempo, supongamos que River liquida el partido y su gente, mucha más que la de Boca en el estadio, es una fiesta.
Supongamos que para que no suspendan a Tévez, Boca organiza amistosos contra Talleres de Remedios de Escala en la Bombonera. Supongamos que se juega el segundo superclásico en Mendoza y vuelve a ganar River, esta vez 1 a 0 con gol de Keko Villalva. Supongamos que vuelven a salir jugadores de Boca, supongamos un Schiavi y dice “no merecimos perder”. Y sale el DT Battaglia y dice “fuimos superiores a River”. Y se suma Palacio y dice “tuvimos mala suerte. River se metió todo atrás y nos ganó jugando al contragolpe”.
Supongamos que Boca va a la cancha de Almirante Brown, empata 1 a 1 y sale el DT Battaglia a quejarse de que el pasto estaba alto. Supongamos que River arranca el Clausura ganando y que Boca empieza la segunda rueda en la B sin todavía poder despegarse del resto. Mientras tanto supongamos que River empata su primer partido de Libertadores en Venezuela, y por un cruce de jugadores y DT en el vestuario, se dice que “River vive horas dramáticas”. Tévez y Palacio se empujaron e insultaron durante un partido contra Chacarita pero el que "vive una crisis interna" es River.
Al mismo tiempo, supongamos que River nuevamente toma la punta del campeonato. Supongamos que le gana a Estudiantes 3 a 0 en La Plata y que como juega la Libertadores, supongamos por un instante que RIver va a Brasil, le gana 2 a 0 a Fluminense y asegura su clasificación a los octavos de final.
Supongamos que Boca contrató a un delantero francés, que simpatice con sus colores, haya jugado un Mundial y tenga jerarquía. Supongamos que es Titi Henry. Supongamos que también contrató a un  ex jugador con roce internacional. Supongamos Fabián Vargas. Pero supongamos que Boca sigue jugando mal en la B. Con Henry, Vargas, Tévez y Palacio la cosa tampoco anda. Y supongamos que Boca visita a Atlanta en cancha de Vélez con Henry, Vargas, Palacio y Tévez. Y ese Atlanta que iba último en los promedios del descenso, le gana a Boca 1 a 0. Supongamos que el árbitro le regala un penal a Boca y Palacio lo tira afuera. Y supongamos que la gente de Boca esa tarde silba a Tévez, lo insulta y hasta le llega un botellazo desde la platea.
¿Supuso todo eso? Bueno, ahora vuelva a la realidad. Díganos si no le gustaría que, aunque sea, pase un cuarto de todo eso que supusimos. Póngase en nuestro lugar. Sáquese las plumas e inténtelo. Sólo le pedimos que nos entienda.

domingo, 5 de febrero de 2012

Diálogo imaginario entre Farinella y un diseñador gráfico


Martes 31 de enero, redacción del diario Olé a altas horas de la noche...

Diseñador: Qué hacés Leíto, capoooo. Tenemos que cerrar. ¿Qué mandamos en tapa para mañana?
Farinella: Y... vendría bárbaro lavarle un poco la imagen al Chori... Sí. Con todo este quilombo de la expulsión, una buena tapa y listo. Pero una que apunte al corazón del hincha de River. Una tapa para que el Chori siga siendo ídolo y a nadie se le ocurra putearlo.
D: ¿Y qué ponemos? Está este tema del equipo ruso, pero es medio tirado de los pelos. Encima dicen que incluso lo fueron a ver a Chaco y casi se mueren cuando vieron que se iba expulsado...
F: Si.. bueno.. pero pongamos que la oferta a Rusia la terminó desechando el Chori... Sí. Ahí está. Pongamos que el Chori desechó una multimillonaria oferta a Rusia por amor a River. Listo.
D: OK. ¿Y la foto? ¿Te parece poner al Chori agarrándose los huevos delante de la platea de Boca?
F: Pero no seas pelotudo. La foto sin duda tiene que ser el Chori besándose el escudo.
D: Pero no sé si hay...
F: Alguna debe haber... Buscá en archivo cuando llegó a River después de irnos a la B. Tiene que haber. Y si no hay, la photoshopeamos como cuando fue el bardo de la bandera. Dale. Y si no hay, se me van hasta la casa con una camiseta y le dicen que la bese... pero la tapa tiene que salir así. El mensaje tiene que ser que su amor por River es más fuerte que los millones de los rusos. Con eso la gente ni va acordarse del papelón de Chaco y lo hacemos zafar de quedar como el culpable de la derrota. Con los bosteros perdimos por Abal,,, ¿me entendiste, no? Fue Abal.
D: Sí Leo... fue Abal. Quedate tranquilo que fue Abal. Pero mirá que en Mendoza no dirigió Abal eh..
F: ¿Qué dijiste?
D: No, nada. Que me tires un título que tenemos que cerrar. ¿Se te ocurre algo?
F: El título puede ser... ¿te quedó claro que perdimos por Abal, no? Ya bastante con que le tuve que repetir como mil veces al boludo del diseñador web que no me saque el escudito de la página de internet... Fue Abal y el escudito queda para siempre. ¿Te quedó claro, no? Y en Mendoza fue porque nos jugaron de contrataque.
D: Sí Leo, tenés razón. Y jugar en la B y en la A es lo mismo... pero vamos con el título, dale.
F: Tiene que ser algo sobre el amor por la camiseta. ¿Cómo se llama el equipo?
D: El Rubin Kazan...
F: Mmm... ¿Kazan? Ponele algo como que se casa con River. Ahí está. Amor, casamiento. CIerra. El Chori no lo deja en banda al equipo... nunca.. bueno, nunca más a partir de ahora...
D: No lo deja en banda pero bien que se hizo echar a los 20 minutos...
F: Nunca más vuelvas a decir eso, ¿me entendiste? Fue Abal. Esta tapa justamente tiene que hacer olvidar todo eso. Ponete las pilas. Tiene que ser una tapa muy grosa. Si le mostramos a la gente que el Chori está dolido y que quiere mucho al equipo incluso ignorando guita, la gente entra como un caballo. Como hizo D'Alessandro en Brasil con los de China... qué lindo hubiera sido algo así posta pero en River... Robamos un mes entero de tapas.
D: Pero lo de Chori son 2 millones nomás...
F: Bueno.. ponele 6... no... 8... es mejor.. total, no van a llamar los rusos a desmentirnos... y no creo que Turnes sea tan gil de hablar demás como nos tiene acostumbrados. Listo. Con la tapa de mañana le limpiamos la imagen y en el primer partido contra Almirante lo aplauden seguro... una papa. Si ya hicimos que aplaudan a Fabbiani y a Gerlo como no lo vamos a lograr con el Chori. Vas a ver. Agregá chiquito que puede jugar el domingo.
D: ¿Otra vez?
F: Si. Es la única manera de instalar que que no fue tan grave lo que hizo.. después del partido le armamos algo con que el hincha lo aplaudió, que lo banca a muerte y bla bla... Y así sepultamos totalmente la expulsión. Redondito.
D: Fantástico. Sos un groso Leo. Che y con Boca, ¿ponemos algo?
F: Vamos con lo de siempre. O arengamos alguna pelea interna o ponemos que no juega a nada. Total la gente ni se aviva. Pero ni se te ocurra hablar de la marea humana que dicen que va a colmar el estadio de Salta contra Santamarina. Acá el único que moviliza gente al interior es River. ¿Te quedó claro eso, no?
Gracias al Passucci Jerónimo

lunes, 26 de septiembre de 2011

El plan maestro

Las declaraciones de Daniel Passarella, confesando su amor cuando niño por Boca Juniors se me antojaron sumamente sospechosas. No tanto por la candidez de su reconocimiento, cuanto menos valiente y honesto, sino mas bien por la saña con la que menciona a "las gallinas" cuando relata las conversaciones con su abuela. "Esas gallinas", dice él, con cara de asco, frunciendo la nariz, luego de toda una carrera en River Plate. Y nada más, ahí termina la frase. No dice “esas gallinas tal cosa”. “Esas gallinas”, solamente, y con desprecio.
Decidí entonces comenzar una investigación al respecto y lo que encontré es, puedo afirmar, nada menos que formidable.
Daniel Passarella nació en Chacabuco en 1953 y comenzó a jugar en Sarmiento de Junín, soñando con vestir algún día la azul y oro. La historia oficial dice que Pipo Rossi lo descubrió y lo llevo a River Plate. Lo que no se cuenta es como Pipo Rossi descubrió a este talentoso defensor.
Domingo Tesone, por entonces reclutador de Boca Juniors, no solo era un fanático bostero, sino que, como buen cazador de talentos, era un visionario. Él fue quien primero vio jugar a Daniel en Junín.
Inspirado por películas de la época (plena guerra fría), por el fanatismo del joven Passarella por Boca, y por la personalidad que ya mostraba el capitán, ideó un plan maestro, arriesgado, innovador.
"Pibe", le dijo, "usted no va a jugar nunca en Boca. Y no porque le falten condiciones. Condiciones le sobran. Usted seria ídolo del Jugador Número 12. Déjeme explicarle por qué lo elegí para no jugar en Boca".
Sentados en una grada de madera del club de Junín, Tesone delineó frente a Passarella los detalles de su misión. Le contó sobre las "sleeper cells", los doble agentes, hombres enviados al corazón del bando enemigo, a la boca del lobo, sin que éstos sepan, con el objetivo de ganarse la confianza, y poco a poco destruirlos desde adentro.
"Le hice un llamado anónimo a Pipo Rossi. Lo viene a ver pronto. Usted va a firmar para River. Usted se tiene que convertir en ídolo de River".
Passarella lo miraba atónito, serio, más como un joven indio que un cacique.
"¿Me entiende joven? Usted va a ayudar a River a ganar muchos campeonatos. No me importa. Son concesiones que estoy dispuesto a hacer. Cuando se retire usted tiene que ser técnico de River. También los va a ayudar a ser campeones. Ojo, campeonatos locales. No Copa Libertadores. Eso ya no sé si lo toleraría, ¿está claro?".
Passarella, un poco confundido todavía, asentía.
"¿Por qué todo esto? Bueno, es importante ganarse la credibilidad de las gallinas".
"De mierda", agregó Daniel.
"De mierda. Es fundamental que lo sientan como uno más de ellos. Aunque no va a faltar quien sepa que usted es hincha de Boca y quiera coartar nuestros planes. No importa. Su fidelidad, su conversión, estará probada por los títulos, la entrega, las declaraciones. Y más tarde, usted será presidente de River, ¿me entiende?".
Passarella comenzaba a entender.
"Porque no veo otra manera de lograr la gloria de ver a River en la B (aunque yo personalmente no llegue a verlo), que hundir al club desde la presidencia del mismo. ¿Me entiende?".
***
Daniel Passarella, a los 58 años, con un gesto más adusto que el de siempre, convoco a una conferencia de prensa.
"Hoy es un día muy triste para todos los riverplatenses", comenzó. "River en el Nacional B es algo que muy pocos hubieran imaginado. Por eso, como presidente, quería llevarles un mensaje a todos nuestros hinchas que hace años deseaba  dar:
Gallinas de mierda, se fueron a la B, chupenla putooos!!!!"
Passarella se levantó corriendo de la sala del club mientras nadie atinaba a reaccionar.
Mauro Martín lo esperaba disfrazado en la puerta. La 12 sabia de esto hacía años. Había habido peligro de que se filtre el plan: cuando el fallecimiento de Sebastian, La 12 colgó una bandera diciendo "Passarella, la 12 está contigo" Pero, por suerte, nadie se percató.
Mauro lo alzó y corrieron hasta el auto, que estaba en el estacionamiento del club.
Salieron arando y llegaron hasta la Bombonera, donde el Kaiser se exilió feliz por el resto de su vida.
Hoy la peña boquense de Chacabuco lleva su nombre.
PD: JJ Lopez, Maidana ex jugadores de Boca ¿Cómplices?...

Autor Passucci Seba Wilheim