lunes, 5 de agosto de 2013

El secreto de sus ojos

El amistoso en cuestión fue jugado el 27 de enero de 1976, en los inicios del ciclo Lorenzo. En realidad de amistoso tuvo poco y nada, ya que el árbitro tuvo que suspenderlo faltando dos minutos por la gran cantidad de infracciones y vendetas entre varios jugadores de ambos equipos. El resultado fue triunfo boquense 1 a 0 sobre Argentino de Mendoza con gol de Letanú.
El tema es que suspendido el partido, la crónica habla de la detención del Tano Pernía por una supuesta (?) agresión a un policía. Agresión de la cual no hubo prueba alguna. ¿Fue detenido injustamente Pernía? ¿Agredió a un policía?
En nuestros ratos libres, nos gusta debatir sobre temas como éste y otros más, por supuesto. Y así fue como uno de Los 12 Apóstoles de La Passucci acercó lo más parecido a una prueba.


La foto parece no probar nada, pero si la miramos detenidamente la cosa cambia. Y la clave está en los ojos. No los del policía, que reflejan algo parecido a miedo. Tampoco los de Pernía, que disparan una mirada asesina sobre el vigilante. Acá lo que es imposible de obviar es la mirada de Pancho Sá. El gesto de su rostro intentando anticiparse a un desastre. Hasta sus manos parecen ir en busca del Tano para contenerlo y evitar lo inevitable.
La mirada de Pancho Sá parece confirmar la agresión. Pero no nos queremos quedar en lo anecdótico. Lo que queremos spn más miradas como la de Pernía en una defensa de Boca. Queremos esos ojos inyectados en sangre mirando fijamente a un adversario. Ahí está el secreto.